No, no hay un prohombre detrás de su ejercicio. Por el contrario, todo en esa historia destila corrupción y una ausencia total de ética. La verdad es que el país no puede estar de luto.
Por Alberto Morales Gutiérrez
Me han hablado de la existencia de un “código social de los funerales” según el cual, por decencia y respeto a los dolientes, nadie en un velorio debe atreverse a criticar, o a recordar las ruindades, exabruptos y maldades de una persona que ha fallecido. No es de buen gusto hablar mal de una persona que ya no está presente para defenderse.
Es sobre la base de este “código” que se ha popularizado un “axioma” según el cual, “no hay muerto malo”.
Así, con todo y la suma de barbaridades, crímenes, abusos, excesos, cometidos por Rafael Leonidas Trujillo, por ejemplo, que durante 31 años hizo y deshizo lo que quiso en República Dominicana, sus dolientes y familiares y seguidores le hicieron unas exequias masivas, ostentosas, y todos lloraban frente a su sepulcro gritando vivas al gran benefactor de la patria.
Todo el mundo sabe que Francisco Franco fue un ser humano despreciable y su responsabilidad en los asesinatos selectivos, la persecución y la barbarie contra sus opositores es inocultable. Pero al fallecer, lo hizo “en olor de santidad” y la Iglesia Católica lo definió como “Caudillo de España por la gracia de Dios”.
Podría hacerse una lista larga, muy larga.
Entonces, tienen que pasar años para que los dolientes, los favorecidos, los cómplices, empiecen a ser visibilizados, juzgados, castigados. Así se estila.
Es por ello que no tiene que extrañar a nadie que un personaje como Germán Vargas Lleras, esté por estos días inundado de elogios; sus electores lo lloren; los políticos lo lamenten e incluso sus enemigos lo bendigan. Vi un titular bastante elocuente: “El país está de luto”. Se ha decretado así la imposición de una amnesia colectiva. Usted me sabrá disculpar, pero dudo que la otra Colombia este transida de dolor.
La verdad, no creo que tal clamor sea posible como una manifestación general, y declaro aquí, solemnemente, que no es cierto, además, que todos los muertos sean inmaculados y angelicales.
Juan Felipe Henao, uno de su áulicos lo definió como “un funcionario ejemplar; se fue el hombre que demostró, con hechos y no con discursos, que la política puede ser transparente, eficiente y profundamente comprometida con el destino de la nación. (¿?¡!) Se fue, tal vez, el último gran ejecutor de Colombia”.
Iván Duque, cuya torpeza y limitaciones son muy conocidas en Colombia y por fuera de sus fronteras, testimonió que “siempre lo recordaré como un verdadero hombre de Estado, un patriota comprometido con las ideas para construir un mejor país. Aprendí de él en la competencia de las ideas y en el diálogo franco sobre la realidad de Colombia”. ¡Un prócer, un prohombre!
No dudo que todas, y cada uno de nosotros, transitamos por la vida cargados con el peso de nuestras luces y nuestras sombras. El hombre pudo haber sido un buen lector, un buen anfitrión, lucir de humor frente a sus pares, ser un buen conversador, claro, un papá excepcional y un abuelo incomparable. Pero tampoco existe duda de que fue un patán de grandes proporciones, clasista, con “carácter indomable” y que ejerció como pocos, todos los vicios y aberraciones del tipo de política que ha estado al mando de este país, que él usufructuó además, sin tasa ni medida.
Varios medios alternativos y medios virtuales dieron una gran resonancia en 2017, a un estudio serio realizado por el profesor de la Universidad del Valle y PhD en Ciencias Políticas, Javier Duque Daza, en el que se desvela la tenebrosa línea oscura de Cambio Radical, el partido político concebido, creado, dirigido y cabalgado por Germán Vargas Lleras, hasta el último segundo de su existencia.
No, no hay un prohombre detrás de su ejercicio. Por el contrario, todo en esa historia destila corrupción y una ausencia total de ética. La verdad es que el país no puede estar de luto.
El documento de Duque Daza resalta que en 1998, Vargas Lleras hablaba a nombre del recién creado Cambio Radical y declaraba “su malestar por la forma de hacer política en Colombia. Muchos candidatos estaban – decía- en una subasta al mejor postor y las elecciones se habían convertido en una especie de mercado en el que los candidatos participaban, invertían y buscaban recuperar su inversión y obtener ganancias”. Todo su diagnóstico era cierto y le tomó muy poco tiempo hacer de ese partido el virtual campeón en esas prácticas.
El balance es impresionante. En medio de la corrupción más desaforada, Cambio Radical logró destacarse como uno de los partidos “que más avales ha expedido a candidatos cuestionados”. Muchos de esos “avalados” terminaron condenados, destituidos o procesados por la justicia, otros con nexos criminales aberrantes.
Entre los años 2003 y 2015, nueve exgobernadores de Cambio Radical fueron condenados. Cinco alcaldes fueron destituidos y procesados por corrupción, uno más por falsedad ideológica en documento público y prevaricato. Un candidato al concejo fue involucrado en fraude procesal.
Once años después de los resultados de esa investigación, el panorama no es el mismo, es más grave aún.
La verdad es que, como lo expresa el documento, en donde usted ve los nombres, cargos, número de los procesos y decisiones judiciales plenamente sustentadas; la característica esencial de Cambio Radical es que difícilmente algún otro partido lo supera en la variedad de políticos impresentables que son cubiertos por su manto. Gente “para quienes los cargos oficiales son el medio para apropiarse de las rentas públicas, manipulando la contratación o asociándose con redes de contratistas criminales”. Hay en ese partido, “desde homicidas, hasta pillos y tinterillos que distribuyen prebendas o manipulan autoridades locales para acceder a cargos de forma fraudulenta”
Cuando Vargas Lleras fallece, Cambio Radical es, en términos políticos, una piltrafa. Apenas una piltrafa política en la que “pululan las ambiciones y las divisiones, al punto que hay más dirigentes que partido”. Reúne, para entender esta debacle, todos los “atributos” que caracterizan a los otros partidos vejestorios, el partido liberal y el partido conservador. Con el agravante de que las otras fuerzas emergentes como el Pacto Histórico, para no citar sino un ejemplo, adoptan con entusiasmo e ignorancia, las mismas viejas prácticas, componendas, negociados y pretensiones. Exactamente las mismas.
¡Ah, de los dolores insensatos de la patria!
Tal vez quien más ha acertado en estos temas de los prohombres que se mueren y a quienes sus cómplices les regalan sus silencios, es don Fernando Pessoa, quien hizo del desasosiego un arte. Él escribió sin prisa: “Un dios nace/ Otros mueren/ La verdad ni ha venido ni se ha ido:/ sólo el error ha cambiado”.

18 respuestas a «¿Cuál país está de luto?»
Excelente columna de opinión, ese partido y los demás partidos hegemónicos, apestan, son hediondos… Ojalá los partidos emergentes aprendan la lección y corrijan a tiempo las viejas y ruines prácticas que han saqueado al Estado colombiano.
Wilson hola. Muchas gracias por pasar por aquí y opinar. Creo, como tú, que esos partidos emergentes, ya contaminados con las prácticas de sus antecesores, corren el riesgo de repetir la fórmula y transitar a ese mismo destino de decadencia. Corregir no es una alternativa, es su obligación.
Totalmente de acuerdo la hediondez putrefacta de los cínicos apesta de muerte y las pruebas abundan de toda esa caterva de políticos que creen pasar a la historia por sus sus actos y omisiones.
Hola Juan. Una vez desaparece la ética, el corrupto pierde el pudor y todo lo que hace le parece natural. Muchas gracias por leer y comentar. Abrazo
totalmente de acuerdo, no solo con vargas lleras con muchos otros, ¿de quien es la culpa? de los ignorantes que no leen y de los medios que simplemnte pagan favores recibidos donde mano lava mano, ahora la hija toda hija le debe doler la muetrte de su padre claro que siii y es mas toda hija admira a su padre es normal y humano pero lo que hizo esa señora de usar el funeral para hacer politica yaro en lo mas bajo se esta haciendo ya costumbre eso hasta miedo da crear muertos para uso politico un abrazo buena columna de domingo
Gracias Jesús por pasar por aquí y comentar. Cuando la corrupción se vuelve un estilo de vida, la ética desaparece y estas personas consideran que tienen patente de corso para hacer todo lo que quieran, aunque sea impresentable.
Me parece q no cabe la comparación de Vargas lleras con leonidas Trujillo o con franco, como tampoco creo q haya sido el prohombre q algunos han querido cañificat
Hola Juan. Gracias por pasar por aquí home. Bueno, no sugería una comparación, ponía ejemplos relevantes de muertos decididamente impresentables cuyas exequias fueron un llanto inconsolable.Abrazo
Yo tuve en mis manos una moneda de cinco pesetas con la cara de franco y la inscripción
Francisco Franco caudillo de España por la gracia de dios…!! Me la mostró el nieto de un Republicano al tiempo que hablábamos del Guernica …
El caso del personaje de marras en referencia es de la categoría ruín de pablo escobar ó similares…
Hola Eduardo. Las caras de la barbarie y de la corrupción tienen todas las formas!
Al hijo del Gallino Vargas – corrígeme si el papá no era el Gallino- no lo quería ni el tío Carlos, el calvito rechonchito parecido al papá, su abuelo. Decía que era inmamable, mala persona, humillativo, prepotente y fastidioso. Esa foto del muchachito parado encima de la mesa durante una piñata era para bajarle los pantalones y darle una pela. No sabemos hasta donde fue la ñaña se su abuelo materno, el presidente, pero sí sabemos que su esposa bonita no se lo aguantó. Tampoco por estos lados cuando caminando por Junin un fulano le grito: “Ey, Vargas Lleras, aquí no te queremos coscorronero malp…”
Te confieso que su muerte no me impactó, ni me movió a escribir nada, un tipo fastidioso que amenazó con quitarle la prima a los trabajadores y a no contratar a nadie para escarmentarlos ante las pretensiones de las reformas del Gobierno. Un pendejo que trataba de poner en ridículo a sus interlocutores y coscorroniaba a sus escoltas. Un tipo que se mordía los labios de la rabia cuando lo contradecían, y que como todos dicen creó una estructura de corrupción a través de sus súbditos en un partido que lo único que logró fue mostrar todo el poder organizado del viejo malestar del nuevo mundo como dice García Villegas.
No se perdió nada Alberto.
Hola Juan Fernando, muchas gracias por leer y comentar. Creo que el incidente del coscorrón terminó definiéndolo. Es eso lo que queda en la memoria colectiva.
Una muy buena ilustración y al pie, 5 certeras líneas enmarcan otro de sus exelentes escritos, como todos los que amablemente nos comparte : éste en particular da en el blanco, aunque a mi juicio se queda corto, y hasta cierto punto lo entiendo pues veo en usted, al frente de este grupo abundancia de un atributo que a la derecha le falta: DECENCIA, pues nuestros espiritus no se alimentan de ruindades, como bien reza el dicho, “no hay muerto malo ni novia fea”.
Dicho lo anterior, debo afirmar que la lista de los asquerosos atributos del patán Germán es larga, Vargas Lleras pasa a la historia como el campeón de los hampones, el perfecto representante de los políticos tradicionales: sujetos de las más bajas raleas, oscuros individuos que sin asomo de pudor roban el erario en sus mil formas, sinvergüenzas que aprovechan nuestras obsoletas leyes y las usan, ostentando así su infinita capacidad para impunemente delinquir .
El fundador de Cambio Radical será recordado como el rufián mayor que creó un engendro comparable solo al Antro Demoniaco, dos grupos de bandidos, politiqueros degradantes de un termino ideado por los griegos hace milenios y lo definireron como “el arte de servir a la gente”. Al igual de Gaviria y Pastrana, en mala hora dirigentes de rojos y azules, todos estos criminales se adueñan de sus borregos militantes y a través de una suerte de hipnosis colectiva mantienen a las bases aletargadas y sumisas .
Para terminar, un apunte final: No soy mesiánico ni militante del caudillismo, pero respeto a Petro, voté por el y no me arrepiento, pues veo en el a un político excepcional, un dirigente que además de trabajar honradamente por la gente, no encubre a los delincuentes, por el contrario: los persigue y entrega a las autoridades para que paguen por sus crimenes, otra cosa es que L. A Camargo, la continuacion del idiota y prepotente Barbosa mire hacia otro lado mientras los hampones delinquen.
Reitero mis sentimientos de respeto y gratitud hacia usted por brindarnos este, un espacio donde oxigenamos nuestras cabezas y aliviamos los pesares por nuestra sufrida patria.
Hola Álvaro. Siempre agradezco mucho tu participación.Comparto contigo la idea de que Cambio Radical, el “invento” de German Vargas Lleras, degeneró en ser un engendro de la más turbia coalición de delincuentes políticos y de los otros.
Me gustaría conocer la opinión del columnista sobre Simon Bolivar, ya que estamos hablando de luctuosidades.
Hola Eduardo. No si si estás enterado que tengo un Podcast. Se llama Métale Cabeza y estoy a punto de iniciar la tercera temporada. El tema que trataré a lo largo de algunos capítulos de he denominado LA OTRA MIRADA y tiene que ver con lo que preguntas. Es un axioma que la historia la escriben los triunfadores y que tenemos la tendencia a mitificar a muchos héroes que la historia glorifica. La experiencia me ha enseñado a entender que nadie escapa a esa dualidad existencial que se mueve entre luces y entre sombras.Bolívar tuvo, en efecto, muchas luces y muchas, muchas sombras. No obstante, fue un personaje notable y la verdad es que tuvo logros trascendentales, de manera tal que se ha ganado un lugar propio.
Hola Dr. Alberto. De verdad no hay ‘frase más hipócrita’ que la de “no hay muerto malo”.
De pronto hay casos en los que la frase del expresid… Uribe si aplica: “ Es un buen muerto”.
Hola Olmedo, muchas gracias por leer y comentar. Ambas frases son generalizaciones. Cada muerto llega con su vida a cuestas…