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Arrebatos neoyorquinos.

Por Alberto Morales Gutiérrez

La noticia que sacudió a la política estadounidense esta semana que acaba de pasar, fue el triunfo sin objeciones de Zohran Mamdani, quien se posesionará como el nuevo alcalde de Nueva York.

Mamdani reúne algunas condiciones disruptivas. Es, en primer lugar, escandalosamente joven (nació el 18 de octubre de 1991), recién acaba de cumplir 34 años. Es musulmán, se declara socialista, aunque ha ejercido su actividad política militando en el ala progresista del Partido Demócrata de ese país; es inmigrante e hijo de inmigrantes, se nacionalizó apenas en el 2018 y aún conserva su doble nacionalidad, pues es originario de Uganda.

Su triunfo fue, decididamente, en contra del establecimiento. Trump lo atacó por todos los flancos, lo mismo se opusieron los republicanos y los demócratas moderados, además de los seguidores de los grandes caciques electorales de esa ciudad; también la gran prensa y los medios audiovisuales.

Hay mucha gente feliz y mucha gente aterrorizada. La referencia al “arrebato” neoyorquino es bien precisa, ya que el arrebatamiento puede entenderse de igual manera como furor, o como éxtasis.

Pero, hay que decirlo, habrá calma después de esta tempestad pues, la verdad es que en el mundo de hoy, ya hay varios musulmanes que hacen política en países occidentales y han ganado elecciones u ocupan cargos de responsabilidad, sin que las sociedades que los han elegido se encuentren en estado de coma: Sadiq Khan es musulmán y también alcalde de Londres en el Reino Unido; Ahmed Marcouch es el alcalde de Arnhem en los Países Bajos; Zahid Chauhan es el alcalde de Oldham en Inglaterra; Tagmina Saleen es la alcaldesa de Luton, también en Inglaterra; tanto como Faruk Choudhury que fue alcalde de Bristol en el año 2013 en ese país y, el año pasado, Mohammed Asaduzzaman fue elegido como alcalde en Brighton & Hove, igualmente en Inglaterra. De otro lado, Humza Yousaf es el Primer Ministro de Escocia. Hay más, pero con este listado basta.

En el 2015, de manera premonitoria, el escritor francés Michel Houllebecq publicó la novela “Sumisión”, que generó un escándalo no solo en Francia sino en múltiples países.

Relata el triunfo electoral de un partido musulmán, que agitó un programa en el que prometía instaurar la poligamia, la sumisión de las mujeres, su exclusión del mundo del trabajo, el control absoluto de la educación básica y superior, en fin. En la novela, los partidos de la “izquierda” francesa deciden aliarse con los musulmanes para impedir a toda costa que la derecha llegue al poder. El protagonista, un mediocre profesor universitario, decide convertirse al islamismo para ubicarse adecuadamente en el entramado del gobierno que han alcanzado los ganadores.

La caricatura propuesta por Houllebecq asume que los electores se deciden por el islam, se deciden por todo lo que anida en esa creencia religiosa, y se deciden con el apoyo de los partidos de “izquierda” que, sin ningún pudor, adoptan esa “verdad” religiosa como programa de gobierno. La novela refleja la manera descarada cómo se trafica con los principios bajo la formulación de que no podemos dejar ganar al partido contrario. Habrá visto usted este tipo de desafueros en la política colombiana.

Mamdani, por el contrario, es coherente, disciplinado, propositivo y habla con el lenguaje del ejemplo. Es un lector inteligente de las necesidades de la gente. Su programa incluye autobuses urbanos gratuitos, control de armas, apoyo a los derechos de las personas LGTBIQ+, accesos a la vivienda; supermercados públicos que faciliten el acceso a los alimentos, cuidado infantil universal, aumento en impuestos para las corporaciones y personas que ganan más de un millón de dólares al año y, en términos ideológicos, es un severo crítico del Estado de Israel y el genocidio protagonizado en Gaza.

Trump lo calificó de ser “un lunático comunista” y acusó de “estúpidos” a todos quienes votaran por él. Dijo que era un “perdedor”. Lo objetivo es que el gran derrotado en esas elecciones, fue Trump y todo lo que representa.

Mamdani ganó con solvencia en todos los distritos, excepción hecha del bastión republicano Staten Island, y la participación general fue la más alta en los últimos 20 años.

Mamdani destrozó todos los supuestos. Ganó en barrios con mayoría de población negra, asiática o hispana y obtuvo votaciones altas incluso en barrios con mayoría de población blanca. Los jóvenes fueron decisivos en su victoria y, desde luego, contó con el apoyo masivo de los inmigrantes.

Rompió todos los paradigmas sobre los que se soportan las campañas electorales en el mundo. Mamdami no “adoptó” una nueva personalidad electoral, no matizó ninguna de las decisiones y posiciones que ha tomado en su vida política, no ocultó nada.

El portal “Noticias” lo sintetizó de manera impecable: “Mamdani no ganó con big data ni microsegmentación: volvió a lo básico. Escuchó, emocionó y movilizó…”

Su prodigio fue construir una campaña ganadora “en tiempos de desconfianza, saturación mediática y algoritmo”. Contra toda previsión, contra todo axioma contemporáneo, contra toda la perorata de los “expertos” en comunicación electoral, Mandani reivindicó el hecho de que la política sigue siendo, “ante todo, un acto humano”.

Daniel Innerarity en “La Libertad Democrática” (Galaxia Gutemberg 2023), hace referencia a esa esperanza de que un golpe del destino haga lo que nosotros deberíamos hacer y “pone de manifiesto lo poco que confiamos en nuestra propia capacidad de transformación”.

No, Mamdani no va a transformar a los Estados Unidos ni va a salvar a ese país, cuya decadencia manifiesta refleja el fin de su era imperial, no. Pero su triunfo electoral sí deja lecciones para ser estudiadas con atención, y el apoyo recibido demuestra, ahí en el territorio de Wall Street, la validez de un axioma del marxismo que gritábamos como una oración, a voz en cuello, en nuestras muy remotas épocas universitarias: “el pueblo y solo el pueblo, es la fuerza motriz que hace la historia”…

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19 respuestas a «Arrebatos neoyorquinos.»

La cosa en realidad es muy sencilla y para entenderla debemos primero que todo abandonar esa persistente necesidad de tratar de explicar todo suceso político desde el caudillismo.
No, definitivamente el mundo oriental no se mueve por la figura de un mensaje individual
Ellos, los musulmanes se mueven por un impulso gregario muy muy poderoso que se nutre y se explica en dos o tres pasos que parten del sentido comunitario central del rito hasta el acceso casi certificado al paraíso con llave en mano así sea por lo pronto una llave de plastico…pasando por la reflexíon instantánea de su maltrato por parte del mundo occidental.
Lo que Houllebecq escribió no es una premonición sino una novela en tiempo real
Yo mismo conozco de primera mano la profunda transformación que está ocurriendo en Francia lo mismo que en la mayoría de Europa. En los años 70 los musulmanes estaban apenas llegando al norte del Africa como resultado de las guerras espantosas que los occidentales mantenían en el resto de Africa y todo Asia…. Las ultimas matanzas de la colonia.. no olvidar al rey leopoldo de Belgica .. la humillacion de Lumumba…el asunto de Mandela y todo lo demás..
Que esperaban que hiciera el mundo Árabe..?
Porque lo primero que hay que aprender a distinguir es la diferencia entre mundo arabe y mundo musulman…

Hola Eduardo. Muchas gracias por tu aporte. Debemos aprender mucho de todo lo que está sucediendo. Abrazo

ojala el mundo siga el ejemplo de New York y l muesyren la uñas electoralmente a este señor que se se cree Lus XVI Neron un egolatra consumado ant tanto mequetrfe arrodillado cmo milei y media america

Un Nicolás II, el de la dinastía Romanov, que vivió la desaparición de la Rusia que él conoció…

Hola Jesús, muchas gracias por leer y comentar. Ojalá se desarrollen estrategias disruptivas capaces de romper el cerco de los algoritmos.

Excelente articulo sobre la experiencia en New York, de la que hay que aprender mucho para Latinoamérica y Colombia.

Hola Gerardo. Muchas gracias por tu lectura y comentario. No dudo que hay ahí muchas cosas para aprender.

Este triunfo es una evidencia de que poco a poco vienen cambios en las posiciones políticas y una mayor conciencia de como el mundo ha sido monopolizado por unos pocos que hicieron creer que eran mesías. Necesariamente y eso está escrito, el imperio sederrumba poco a poco

Hola Hernán. Es cierto. Creo que eso es la dialéctica de la que hablábamos de jóvenes. Siempre emergen posiciones y métodos contrarios. Abrazo

Hola Marta. Gracias por leer y comentar. Qué bueno saber en dónde está el texto del análisis. Abrazo.

El autor es Víctor Andrés Elias Duque, ecuatoriano “Considerado el mejor consultor político digital de Latinoamérica. CEO de Facu, Agencia de Estrategia y Creatividad. Escritor de 9 libros relacionados al Social Media. Ganador de varios premios como ALACOP, REED y NAPOLITAN. Fundador de AICODI (Asociación Internacional de Consultores Políticos Digitales).

Profesor de la Universidad Esan y Konrad Adenauer

El Islam debe estar preparando la toma definitiva de occidente. Recuerda que no hay tercera vencida: la primera fue la península ibérica, la segunda la intentona de Solimán que persistió hasta su derrota después de la Primera Guerra Mundial, y esta última, que ya la documentas en tu excelente artículo.

Me gustó mucho su artículo y pueda ser que entendamos que el mundo tiene que cambiar y propender por que los estados sean concebidos para el bienestar social nada de seguir engordando las fortunas de los pocos adinerados que acabaron con el planeta y quieren arrasar a la humanidad

Helena hola. Muy generoso tu comentario y tienes toda la razón. Hay que romper ese círculo de los privilegios para unos pocos y la precariedad para las mayorias.

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