Miguel Polo ha dicho de manera inequívoca, lo que tenía que decir desde su posición despreciable: “¿de qué me voy a arrepentir?”. Lo cierto es que su actuar ruin no ofrece, en términos conceptuales, diferencia alguna con los actos de los responsables del reclutamiento forzado de al menos 18.677 niños y niñas entre 1971 y […]
Ruines y despreciables…
