El repentino resurgimiento del escándalo de Odebrecht en Colombia, como consecuencia de la difusión de las grabaciones que evidencian su financiación a la campaña de Oscar Iván Zuluaga, exhibe, en todo su esplendor, el espectáculo grotesco de la política colombiana. Los responsables, que fueron muchos, se hacen a un lado, muestran extrañeza, se sienten “engañados”. […]
