Y todo este entramado de hechos, personajes, historias, condiciones exógenas, inequidades, desafueros, frustraciones, audacias, logros y esperanzas; transitan en esta novela de manera fluida, impecable, armoniosa, natural y talentosa, como si fuera la cosa más normal del mundo. Y no, no todo está perdido. Aún en este momento, mientras escribo, resuena en mi memoria un […]
La Cuba de Padura: lo que no pudo ser.
