Él se enamora, ella convierte su fealdad en arte. No hay distorsiones en la relación, no hay generación de falsas expectativas. Hay una paulatina simbiosis en la que la una y el otro se nutren y cada uno se alimenta de todo aquello que recibe… Por Alberto Morales Gutiérrez No éramos más de 30 personas […]
El hombre de arcilla.
