La Biblia, que es finalmente un tratado sobre la astucia, permite entender los sentimientos y comportamientos de un campeón de esta “cualidad”, el muy emblemático Álvaro Uribe Vélez, pues a él deben haberle enseñado desde niño la sentencia de Jesús, consignada en Mateo 10:16 “…sed astutos como serpientes y sencillos como palomas”. Así son casi todos ellos.
Por Alberto Morales Gutiérrez
Han dicho en todos los idiomas y desde las mas diversas esquinas, que la crisis del mundo contemporáneo es una crisis del pensamiento. Todo apunta a que esta actividad está en desuso, de la misma manera que lo está la capacidad de análisis.
La ceguera mental, el fanatismo, la incapacidad total de hacernos preguntas; el negarnos con obcecación a mirar si existen consecuencias, explica de manera nítida la descomposición ética, la exacerbación de la violencia, el desprecio por la vida y todos los demás ingredientes que configuran la cotidianidad de estos tiempos. Podría decirse que el comportamiento humano de hoy, refleja un retroceso de dimensiones inimaginables.
Carentes de pensamiento, hemos degenerado en comportarnos como una especie en la que, las individualidades que la integran, transitan por la vida como zombis, solo mirándose a sí mismas, amándose a sí mismas y convencidas de que cada una de ellas es el origen y el fin del universo. Padecemos el “síndrome del Narciso”
Hay por lo menos cuatro versiones de este mito griego. Escojo una versión al azar. El joven Narciso es hijo de Selene, la diosa de la luna, y de Endimión, que es definible como una especie de bello durmiente. Narciso era un joven con una figura perfecta. Atrapado en su propia valoración, rechazó a todas las ninfas y jóvenes que se le acercaban, las despreció con soberbia. Así, la diosa Némesis lo castigó, haciendo que se enamorara de sí mismo. Un día, inclinado frente al espejo de agua de algún lago, Narciso se ve y arde en deseos de quererse y gozar de sí, trata de besarse y se hunde buscándose, se ahoga.
Es fascinante descubrir que la palabra “reflexión”, que es entendida como un proceso de pensamiento, como el acto de detenerse a interpretar y, de igual manera, el acto de instarse al aprendizaje; se explica desde el punto de vista etimológico como inclinarse sobre sí mismo (sí, la misma inclinación de Narciso) pero con un sentido totalmente diferente: hacerlo para conocerse, para mejorar. Así las cosas, la crisis es una crisis del pensamiento crítico, una crisis que tiene que ver con la desaparición de nuestra capacidad de reflexión.
Mire a su alrededor y ya no tendrá dudas sobre el desafuero del narcisismo, que todo lo contamina.
Pero surge una pregunta: ¿hay inteligencia en el Narciso? ¡Sí!, claro que la hay, porque en el Narciso lo que reverbera es la astucia y la astucia requiere inteligencia. Solo que la astucia es una inteligencia carente de moral y de ética. Es una inteligencia irreflexiva. Es por eso que la vocación de la astucia es el engaño, el disimulo, el artificio, la picardía, la maña, la artería. “El fin justifica los medios” es la oración inspiradora de todos los astutos.
El astuto carece de principios, de límites y de fronteras. Ya habrá notado usted que todos los astutos del mundo se parecen, aunque finjan diferenciarse y sean capaces, incluso, de vestirse con uniformes diferentes o de “adoptar” diferentes ideologías.
Su maniqueísmo es proverbial. Los astutos de la política (también hay astutos de la banca, astutos del sector productivo, astutos del comercio; militares astutos y curas astutos; astutos del periodismo, educadores astutos, astutos en el mundo editorial, en fin) los astutos de la política -digo- son todos, sin excepción, “representantes del pueblo y defensores de sus intereses”.
Un minúsculo arribista como Miguel Polo, al conocer que la Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia, dejó en firme su juzgamiento por el delito de hostigamiento agravado, se paró frente a los micrófonos y gritó: “¡el pueblo me apoya!, si me acusan, el pueblo saldrá a marchar por mí. ¡No se metan con el pueblo!”.
En la orilla “opuesta”, Gustavo Petro, quien ha decidido ser quien representa de verdad, verdad, a todo el pueblo, sentencia: “el único que tiene el poder en Colombia es el pueblo y todo servidor público lo que tiene que hacer es entregarle el poder al pueblo”
Desde la orilla de él mismo, el delirante Francisco Barbosa (que se incineró en los fuegos de su ego delirante) proclamó en su efímero lanzamiento como candidato presidencial, que lo hacía para dar solución de continuidad a su esplendorosa gestión en la Fiscalía General de la Nación, es decir, “para seguir cumpliéndole a los colombianos”, quería decir al pueblo colombiano.
Nicolás Maduro, al anunciar su último “triunfo electoral” plagado de irregularidades y denuncias, rechazó la idea de que se estaba aferrando al poder en su propio beneficio y soltó otra de sus frases memorables: “el que tiene más poder ahora es el pueblo de Venezuela”
Donald Trump sustentó su desastrosa estrategia contra la población inmigrante, leyendo cuidadosamente este argumento: “las órdenes de fronteras abiertas han puesto en peligro al pueblo estadounidense y han disuelto recursos federales, estatales y locales que deberían utilizarse en beneficio del pueblo estadounidense”.
La astucia lo ha invadido todo y todo lo ha corrompido. La astucia, que no es compatible con la ética, se ha dedicado a asesinarla y, pareciera que está logrando su objetivo. ¿Ha notado usted el giro sinuoso de las conversaciones y los argumentos al incorporar de manera indiscriminada dos palabras que todo lo solucionan?, ¿el poder seductor y convincente de las palabras “pragmatismo” y “realismo?”.
Los astutos son campeones del asentamiento en la realidad y de la vocación pragmática para poder “sacar esto adelante”. Tengo amigos inteligentes, que fueron cultores del pensamiento crítico, pero que hoy, en aras al “pragmatismo” dejaron repentinamente de inclinarse sobre ellos mismos y dejaron de mirarse. Ya no volvieron a reflexionar. Todas sus afirmaciones son contundentes, precisamente por irreflexivas. Compraron la idea de ser “ganadores”, y la ética y la moral ya no operan como sus contrapesos. Tienen la disposición anímica e intelectual de aceptarlo todo en aras al logro de sus objetivos supremos. Cualquier comentario u opinión adversa a lo que ellos piensan, hace que nos miren extrañados, como asombrados por los niveles escandalosos de nuestra imbecilidad.
Se sienten muy afortunados porque ya no tienen dudas.
La Biblia, que es finalmente un tratado sobre la astucia, permite entender los sentimientos y comportamientos de un campeón de esta “cualidad”, el muy emblemático Álvaro Uribe Vélez, pues a él deben haberle enseñado desde niño la sentencia de Jesús, consignada en Mateo 10:16 “…sed astutos como serpientes y sencillos como palomas”. Así son casi todos ellos.

21 respuestas a «La astucia se ve “linda” en el espejo…»
Excelente artículo Alberto. Me hace sentir que a veces inconscientemente caigo en esa veleidades, en situaciones ” pequeñitas” . La influencia masificados de los medios, creo yo,lo lleva a uno a eso. Pero este artículo, me ayuda a demorar cada acción , reflexionando
Muchas gracias Hernán por tu reflexión. De eso se trata, de mirarnos,avanzar, retroceder, volver a mirarnos. Un abrazo.
Buena esa don Alberto siga así que va muy bien , gracias por este artículo.
Gracias a tí Eduardo por leer. Me gusta mucho verte pasar por aquí.
Narciso es por siempre joven y bello está en la cúspide aparente de sus capacidades, es la primera a la que se accede en la vida del hombre luego viene la segunda la de la vejez y esa le da la oportunidad de recapacitar y corregir los errores.
Pero el personaje este, Uribe Velez no logró llegar a la segunda, sólo es un anciano tonto y obnubilado como las cuchibarbis…
Hola Eduardo. Muchas gracias por leer y comentar. Lo de Uribe es patético, sí.
Gracias esta es una descripcion del ctuar maquiavelico engañoso de TODOS los politicos de quienes lamentablemte hoy manejan el mundo y lo hacen porque en la otra orilla estan la ignorancia, el desden, el desinteres, de quienes los eligen y quienes no votan porque estan inmersos en dicusiones bizantinas y regalan su voto por un favor
Gracias Jesús por tu lectura y comentario. Pienso que la ignorancia y el desdén no es un acto voluntario. Es la consecuencia de la manipulación de los astutos. cuya retórica s ha convertido en el relato dominante. Un abrazo
La astucia pareciera que es connatural al ser humano. Ej algunos niños desde temprana edad muestran sus habilidades de astucia.
Es prima hermana de la mentira y el engaño.
Algunos se dedican a refinar la astucia: Un claro ejemplo los políticos y sin duda los negociantes codiciosos!
La ética individual y colectiva está en extinción. De ahí la crisis que afrontamos
Cómo alguna vez lo advertí en este espacio: ” Cómo el león para comer tiene que matar”
La caza entre los animales de la selva es de astucia desde luego por instinto y sobrevivencia
El ser humano astuto y veleidoso lo es por conciencia
La astucia es la herramienta de los que se creen dueños de todo y todo se lo merecen
Hola Carlos. Agradezco tu lectura y comentario. Estoy de acuerdo contigo: no existe en este mundo nada ni nadie que lo merezca todo.
Regreso a leer su columna y me gusta mas ahora porque la cita final de la biblia es certera y mortal…!!!
De allí viene el veneno inoculado en las mentes religiosas…
Eduardo hola. Agradezco mucho tu lectura y comentario. Hay en la biblia centenares de citas evangélicas que son, francamente, deplorables.
Álvaro Uribe se pasó de astuto y devino a lo que es hoy “un anciano tonto y obnubilado”; un pobre diablo que hasta produce lástima por su patetismo; un pendejillo que se sigue considerando “dios en Colombia”; un apestoso majadero cuya supuesta astucia le sirvió para engañar a tanto bobo que en Colombia son legión y liderar una manguala de grandes empresarios y banqueros, élites del establecimiento, altos mandos militares, magistrados y jueces venales,
congresistas corruptos, paracos y bandidos de todos los pelambres con el único fin de saquear a Colombia, esquilmar al pueblo y propiciar una sangrienta contra reforma agraria. Pero los astutos son solo eso; no son como algunos suponen inteligentes, carecen de profundidad analítica y pensamiento crítico, son superficiales e inmediatistas y, es por ésto, que suelen terminar muy mal, desenmascarados y despreciados y traicionados y abandonados. La tal astucia no es más que una fugaz capacidad de engañar para conseguir un propósito que suele terminar mal. Tarde o temprano los tales astutos habrán de darse cuenta de que no eran más que unos miserables farsantes, y, en definitiva, unos soberanos imbéciles.
Hola Edgar. Tu descripción de Álvaro Uribe reafirma su naturaleza astuta y su perversidad ya sabida y demostrada. Gracias por leer y comentar.
Álvaro Uribe se pasó de astuto y devino a lo que es hoy “un anciano tonto y obnubilado”; un pobre diablo que hasta produce lástima por su patetismo; un pendejillo que se sigue considerando “dios en Colombia”; un apestoso majadero cuya supuesta astucia le sirvió para engañar a tanto bobo que en Colombia son legión y liderar una manguala de grandes empresarios y banqueros, élites del establecimiento, altos mandos militares, magistrados y jueces venales,
congresistas corruptos, paracos y bandidos de todos los pelambres con el único fin de saquear a Colombia, esquilmar al pueblo y propiciar una sangrienta contra reforma agraria. Pero los astutos son solo eso; no son como algunos suponen inteligentes, carecen de profundidad analítica y pensamiento crítico, son superficiales e inmediatistas y, es por ésto, que suelen terminar muy mal, desenmascarados y despreciados y traicionados y abandonados. La tal astucia no es más que una fugaz capacidad de engañar para conseguir un propósito que suele terminar mal. Tarde o temprano los tales astutos habrán de darse cuenta de que no eran más que unos miserables farsantes, y, en definitiva, unos soberanos imbéciles.
Hola Edgar. Tu descripción de Álvaro Uribe reafirma su naturaleza astuta y su perversidad ya sabida y demostrada. Gracias por leer y comentar.
La ASTUCIA es la principal ” virtud” del ladrón: Que no se den cuenta del propósito, el engaño, la treta, la estrategia para apoderarse de algo que desea, llámese joyas, tierras y lo que es peor: las mentes que manipula otorgándoles prebendas efímeras o compartiendo el botín.
Pero ya está listo el “Mejoral”, el “Tetaquieto”…
Hola Juan Fernando. Siempre me gusta verte por aquí. Gracias por tu lectura y comentario.
Bueno Alberto. Transcribo algo de que escribiste: “La vocación de la astucia es el engaño, el disimulo, el artificio, la picardía, la maña, la artería. “El fin justifica los medios” es la oración inspiradora de todos los astutos.
El astuto carece de principios, de límites y de fronteras. Ya habrá notado usted que todos los astutos del mundo se parecen, aunque finjan diferenciarse y sean capaces, incluso, de vestirse con uniformes diferentes o de “adoptar” diferentes ideologías” En esas condiciones meter en el mismo saco a Polo Polo, Barbosa, Petro, Maduro, Trump y Uribe me parece una desacierto. Todos son astutos pero su astucia está dirigida a cosas muy diferentes. Eso como primera observación. La segunda es que nos han hecho tragar que todo iría bien mal sin Uribe, pero lo que aislan es la astucia del narco, de la cultura narcopaisa, y en especial la “astucia paisa” . Por eso la tv nos muestra a Cosiaca como un ejemplo de lo avispado que es el paisa, “paisa no se vara”, “somos unos berracos” , “el empuje paisa”, que se resume en la frase de un alcalde: “haga plata mijo, honradamente si puede y si no haga plata”, y “plata es plata hermano, no pregunte”. Lo que se trata de ocultar es que la “astucia” paisa se convirtió en una traquetocultura que hace que Pablo Escobar y Uribe sean héroes, y por supuesto Polo Polo también. Es esta cultura traqueta la que crea mitos como el de Uribe, si no fuera él salieran otros igual que él. Pero nosotros seguimos creyendo que el problema es Uribe, como lo fue P. Escobar. A este lo mataron y la cosa siguió igual.
Hola Hugo Hernán. Me gusta tu vocación crítica en el pensamiento. No dudo que la “traquetocultura” a que haces referencia es una manifestación expresa de esa paisastucia que tanto ha prosperado por estos lares. Comparto contigo la idea de que “Cosiaca” es también una expresión de esa vivesastucia que se pregona con entusiasmo por aquí. Esas dos astucias aunque se parecen, son distintas. Ambas hacen parte del mismo saco pero se expresan con matices diferentes. También todos los mencionados en la columna poseen diferencias de estilos y de enfoques, pero todos sin excepción, son del club de los astutos. Un abrazo.Gracias por leer y comentar.
Sí.
Si se es astuto para hacer reformas que beneficien a los pobres, METO !!