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La miseria humana…

Por Alberto Morales Gutiérrez

Claro que hay gente honesta, ética, solidaria. Hay gente cuyos comportamientos y acciones son un ejemplo a seguir. Pero existe también gente repugnante, alevosa, ruin; a la que su ausencia de principios convierte en seres despreciables. Gente miserable, cuyas canalladas, perversiones y vilezas son una vergüenza para la humanidad.

En estos tiempos de descomposición acelerada, los miserables parecen multiplicarse y exhibirse sin pudor. Todo apunta a que están en la cresta de la ola.

Debo decir que este tipo de gente ha existido desde siempre. Fálaris de Agrigento es un ejemplo notable. Su historia se ubica en el siglo VI a.C en la ciudad de Himera, por la costa septentrional de Sicilia, en donde el personaje apeló a todo tipo de argucias, lagarterías y, desde luego a la fuerza bruta, hasta alcanzar la designación como “strategos autokrátor” que era el título dado en esa época a aquellos individuos a quienes les era otorgado un poder absoluto.

La maldad de Fálaris adquirió dimensiones míticas. Se hablaba por ejemplo de su vocación caníbal y el gusto particular por bebés lactantes a quienes devoraba en cocidos especiales. No hay pruebas.

Lo que sí está muy documentado es el desafuero de la tortura que lleva su nombre:“el toro de Fálaris”.  Se trató de una escultura de un toro hueco, hecha en bronce y a tamaño natural, en la que era introducida la víctima inerme y vencida. Era una tortura aterradora. Una hoguera debajo del toro lograba que la persona en el interior fuera asada viva a fuego lento. Sus gritos desgarradores parecían amplificados con un extraño recurso en los ollares del toro, de manera tal que el acto de la tortura se transmutaba en un espectáculo espeluznante.

Una insurrección liderada por Telémaco lo despojó del poder en el 548 a.C y Fálaris, en una lección inolvidable, fue asado vivo dentro del toro mientras la multitud aplaudía enardecida.

En la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi instauró los guetos de los judíos. Una estrategia miserable dentro de su plan de exterminio, que obligaba a esta población específica a vivir separada del resto. Estos guetos, que eran al principio distritos específicos en pueblos o ciudades, se convirtieron muy rápidamente en zonas de horror. Para mantener el control, los nazis crearon la figura del “Judenrat” o consejo judío de gobierno, como una manera de crear fuerzas al interior del gueto que colaboraran con su estrategia. Parece inconcebible, pero lo lograron. Buscaban al antiguo presidente de alguna asociación judía, o a un rabino o a quien tuviese algún pasado prominente y lo encargaban de crear ese consejo. Los colaboracionistas “se cuidaban de excluir a quienes pudieran irritar a los alemanes: rabinos ortodoxos, comunistas o socialistas, entre otros”.

Cumplieron una tarea vil, de una atrocidad indescriptible. Uno de los miserables más característicos de esa colaboración fue Chaim Mordechaj Rumkowski, un político y empresario que se desempeñó como presidente del “Judenrat” del gueto de Lodz en Polonia. Justificó la ruindad de sus actos arguyendo que pretendía sacrificar a unos cuantos judíos para salvar al resto.

Militante sionista, instauró un régimen dictatorial al interior, maltrató a su antojo y se autoerigió (con la natural complacencia de los alemanes) como dueño absoluto del gueto. “Acuñó su propia moneda e imprimió sus propios billetes (el rumkie) y sellos de correos, todos portando su retrato”. ​ Así se relatan sus atrocidades: celebró matrimonios en lugar de los rabinos,  golpeó a los habitantes del gueto como si fueran sus hijos, violó mujeres (sobre todo niñas, enviando a las que se resistían a los campos de concentración). Aunque a usted le parezca insólito,  contrató pintores que creaban dibujos de él siendo adorado por los habitantes del gueto y “se desplazaba en una destartalada carroza rodeado por la policía judía, obligando a todos aquellos en su camino a cederle el paso”. Cumplida su tarea en Lodz, los alemanes lo enviaron con su familia a Auschwitz en donde murió apaleado por los judíos del gueto. El resto de su familia murió en la cámara de gas.  Hay, aún, quienes lo defienden.

También hay aún quienes defienden al señor Álvaro Uribe y se niegan a creer en sus atrocidades y actos miserables.

Experto en gestionar impunidades y neutralizar a sus contradictores, denunció en el 2012 al senador Iván Cepeda por “abuso de función pública, calumnia agravada y fraude procesal”. Fue un acto rutinario ejercido con la intención de acallar las versiones de dos prisioneros (Juan Guillermo Monsalve y Pablo Hernán Sierra) que señalaban al señor Uribe de auspiciar grupos paramilitares y que habían sido publicadas por ese senador. Seis años después y no obstante los esfuerzos desplegados por sus abogados, la Corte concluyó en el año 2018 que los “delitos” imputados a Cepeda no eran ciertos, pero que sí se presentaban indicios de que Álvaro Uribe había manipulado testigos para inculpar al senador.

Como quiera que si tal manipulación era comprobada, eso significaba que todo el prontuario paramilitar que apuntaba hacía él se asumiría como cierto, Uribe y sus abogados empezaron a cometer errores de desespero. Seis días después de la decisión de la Corte, el mediocre abogado Diego Cadena, a instancias de Uribe, visitó en La Picota a Juan Guillermo Monsalve para persuadirlo de que se retractara y acusara a Cepeda. Monsalve grabó la conversación.

El acervo probatorio adquirió tales dimensiones, que en agosto de 2020 la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, ordenó la detención de Uribe que era en ese entonces senador. El hombre protagonizó otra trapisonda: renunció a su investidura con el objetivo de que la Corte no tuviese competencia para investigarlo. Confiaba en que los jueces serían “más benévolos” con sus culpas. Para mayo de 2023 los jueces negaron la solicitud de preclusión que una Fiscalía al servicio integral de los intereses perversos del expresidente, había solicitado. Finalmente, es llamado a juicio en abril de 2024.

Durante todo este proceso la estrategia de Uribe y sus abogados no se ha centrado en demostrar que los hechos que se le imputan sean mentira, no. La estrategia es hacer todo lo que haya que hacer para que el juicio caduque, toda vez que los delitos de los que se le acusa prescriben en octubre de este año. Saben a ciencia cierta que, si no logran su objetivo, el boquete que se abrirá será de dimensiones incalculables, porque a partir de ahí, todos los crímenes, las atrocidades practicadas, las ruindades de su vida miserable, ya no podrán ocultarse nunca jamás.

La estrategia de la prescripción habla por sí sola. Todo lo que han hecho en estos años es ganar tiempo. Se trata de una argucia, un recurso malicioso en el que la inocencia deja de ser presumible porque adquiere el perfil de una confesión. Si está libre de toda culpa, ¿por qué aferrarse a ese recurso?

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32 respuestas a «La miseria humana…»

Cuando uno tiene la certeza o incluso la sospecha de que quienes le juzgan son de todo menos imparciales y están comprados por el oponente, la única defensa que queda es la argucia legal, los formalismos.

Hola María del Mar. Un gusto verte por estos lados. Pienso distinto a ti y observo la dimensión de las evidencias. Ortega y Gasset escribió alguna vez que todos los seres humanos cabalgamos a lomo de nuestras creencias. Eso explica por qué cada uno de nosotros ve las cosas, los sucesos y los hechos, desde su propia perspectiva. Las creencias obnubilan. Gracias por leer y comentar

Por Dios, en que país vives entonces. Creer que este político ha sido un dechado de virtudes democráticas y humanistas y que su juicio es persecución política y por eso cabe todo para evitar justicia, solo se espera de personas con una visión socio política muy limitada y motivado por un sectarismo cerrero.
La libertad de expresión da hasta para uno irse contra la realidad, por eso lo que dices se respeta pero no se comparte por los sectores sociales vuctima de sus atrocidades durante sus 8 años de gobierno.

Le decía a Maria del Mar que el mundo es como cada quien lo mira.

Este juicio a Álvaro Uribe Vélez es el juicio central no solo de ese individuo sino de toda un forma nacional de pensar y actuar que viene desde “la letra con sangre entra”.. de la escuela supuestamente amorosa de Carreño y Charry. hasta la bestialidad supuestamente matemática y lógica que enseñaba un desquiciado y enfermo mental profesor de matemáticas y calculo que decía..:” el amigo de mi enemigo es mi enemigo”

Buenos días Eduardo. Coincido contigo en el sentido de que el juicio al señor Álvaro Uribe tiene una significación histórica por todo lo que él representa y que buena parte del país aceptó y aplaudió sus prácticas funestas, su “hombría”, su “mano firme y corazón grande”, qué sirvió de telón de utileros para enmarcar atrocidades como la de los falsos positivos, que son, la verdad sea dicha, apenas la punta del iceberg de su universo criminal.

Colombia y El mundo saben la calidad de político que es este señor, aprendió y aplicó muy bien todo los principios maquiavelicos para hacer del poder su anima para creerse salvador y determinar quien vive o quien muere. La prescripción de la acción penal ante la justicia es su único camino, para no pagar sus crimenes; pero el pueblo sabe la calaña de político que es. La historia lo marcará como lo que fue, nongun tirano se ha salvado ( pinochet, Videla ) por estos lados.
Es tanta la decadencia de los principios democráticos y manipulación del poder que, los medios de comunicación siguen presentandolo como perseguido político. En el 2026 su movimiento político hará lo que sea, oigase bien, lo que sea, para seguir creyéndose amo y señor de Colombia. Ojalá surja un Frente común amplio democráticos y progresistas para seguir desmontando del poder ( Cortes y demás organismos donde se empotra la burocracia corrupta, como congreso y ministerios.
Será el pueblo quien con su voto decidirá.
Veo negros nubarrones en la política colombiana, donde a este señor y su grupo político lo desplacen del poder.

Hola José. Pienso que hay que emprender un gran trabajo orientado a poner la ética en el lugar del que ha sido desalojada, que hay que recobrar el pensamiento, la capacidad de reflexión, para que sea como consecuencia de tal trabajo que las gentes tomen decisiones capaces de romper las trampas de la manipulación.Gracias por leer y comentar.

Por fin y sin tantas argucias, dejo ver el cobre el autor de ésta columna.
Así, o lo quieren más clarito.

Hola Eduardo, muchas gracias por leer y comentar. Estoy un tanto sorprendido contigo, en la medida en la que he tratado por todos los medios de no ocultar mi cobre, ni mi pensamiento, ni mi actuar. No obstante, si requirieras alguna explicación adicional que te brinde mayores claridades, no dudes en solicitarlas.

Circo para todos aquellos que se dejan influenciar por opiniones ajenas. Individuos profesionales del odio contra un hombre que fue capaz de contener a esa chusma que se hace llamar guerrilla. Estúpidos que si siguen adorando a la izquierda, solo para entrar en la moda, tendrán, en un futuro no muy lejano, que “llorar como mujeres lo que no supieron defender como hombres”

Hola Eduardo. Agradezco que leas y opines. De eso se trata. Eres muy afortunado por no dejarte influenciar.

A nadie le gustan las ironías Aduardo, ni los insultos ni las descalificaciones. Gestionar la diferencia es el aprendizaje más inteligente y duro que debemos aprender. Un abrazo.

Al fin leo algo que pueda llamarse razonable. Yo no sé si sea persecusión política (tal parece que sí), pero lo que está más que claro es la forma radical en que señalan y acusan a una persona que más bien que mal le hizo al país al intentar acabar con el origen del mal que hemos padecido, y que por cierto está tomando más fuerza que nunca.
En vez de creerse jueces miren hasta dónde hemos llegado como país y sociedad. ¡Colombia no da más!. Yo no sé (al igual que cada uno de los colombianos) si es culpable o no de todo lo que se le acusa, lo único berraco que sé es que si alguien puede hacer algo por salvar lo que nos queda es éste señor que demostró tener mano dura con el terrorismo y la inseguridad azotantes. Ahora estamos en manos de personajes cuyas ideologías han acabado con la prosperidad y el desarrollo de los países latinoamericanos (y ésto es de saber común), pero esa realidad podría cambiar en los próximos años si en las próximo elecciones decimos NO! a la política zurda y absurda que ya debería estar enterrada. Los invito a la reflexión.

Los magistrados que murieron en el Palacio de Justicia masacrados por las Fuerzas Armadas eran juristas respetables; con el ascenso al poder de Álvaro Uribe toda la Rama Judicial se corrompió y las Altas Cortes y los Organismos de Control se convirtieron en organismos al servicio de mafiosos, criminales, y hampones del establecimiento. Álvaro Uribe es el peor bandido de la historia del país, muy por encima de Pablo Escobar, y ha gozado de impunidad durante los más de 40 años que lleva delinquiendo desde las más altas esferas del gobierno; ahora, como cualquier Al Capone, está ad portas de ser condenado por el menos grave de sus tantos delitos, que incluyen crímenes de lesa humanidad.
Ese par de abogaduchos que lo defienden, Jaime Granados y Jaime Lombana, vergüenza del ejercicio del derecho, saben que Uribe es culpable y lo único que pueden hacer es dilatar el juicio para lograr la prescripción; van a morir ese par, parodiando a Gilberto Alzate Avendaño, “leguleyos con el alma prendida de un inciso”.
Este siniestro Fálaris, que hemos tenido la desgracia de padecer, sabe muy bien que más temprano que tarde el mundo entero conocerá los alcances criminales de un perverso, avieso, hipócrita, abyecto, mentiroso, amoral, corrupto, y vil engendro del demonio, llamado Álvaro Uribe Vélez.

Edgar buenos días. Sí, este juicio desvela una enorme diversidad de variables colaterales. Una de ellas tiene que ver con el significado del ejercicio del derecho y el significado de la ley. Muchas gracias por leer y comentar.

Admiro tu valentía al referirte a Uribe Vélez como un vulgar criminal, toda vez que te mueves en su círculo social y me imagino los reproches y las innumerables discusiones y desprecios a los que te has visto avocado. ¡Berraco vos home!
La historia reciente de Colombia como colofón de todo un proceso de decadencia y deterioro, ha dado origen a este tipo de personajes malévolos y mesianicos, manipuladores y astutos. ¿Qué otro personaje pudo haberse originado para justificar y perpetuar toda la infamia y el expolio de una élite corrupta y vanidosa? Álvaro fue el indicado, el perfecto, el osado guerrero de mil disfraces, el supuesto redentor para los fieles receptores de las limosnas – algunas pingües- que un status quo otorga, mientras acaba con un país hipotecándolo y destruyendo su entorno, a la par que crea una esclavitud determinada por la pobreza y la guerra.
Aguerrido eres Alberto.
Sigue así y no cambies .

Hola Juan Fernando. Muchas gracias por escribir y comentar. Tienes razón, no falta uno que otro gesto de desprecio o un calificativo.

Don Alberto! Magistral su columna! Los hechos aquí narrados me dan un rayo de esperanza para ver el castigo del mas grande criminal, (en mi sentir) de mi país! Despertó tanta adoración el canalla que tiene secta propia. Corrompió desde 1974 la política y aupó el narcotráfico, entre otras miserias.
Respecto a la preclusion de la acción penal, he oído a la fiscal Monsalve, que no prescribirá la misma, porque el tipejo era funcionario público y su conducta estaría agravada por lo contenido en el inciso 6 del artículo 83 del Código Penal, que por esa condición la agrava en 3 años más! Sería muy interesante que este “detallito” se estudie. Y muchas gracias, por su contribución al despertar de una sociedad indiferente.

Muchas gracias por tu reflexión Helena. Es muy buena la noticia sobre la no prescripción este año. El dato sobre el inciso 6 del artículo 83 del Código Penal es más que relevante.

Don Alberto (no Uribe Sierra).
Si al hijo mayor del señor Uribe Sierra y hermano ‘medio’ de los Uribe Vélez, le apodaban “el travieso” al señor expresid… Álvaro lo podemos calificar como alias “el tramposo”, por todas las artimañas que ha utilizado para evadir la Justicia.

Olmedo, gracias por tu lectura y comentario. Creo que el sujeto ha hecho de la artimaña el sello de su personalidad…

Felicitaciones Alberto: 15 párrafos que de manera elocuente y precisa dibujan el mapa de las atrocidades humanas: un rápido paseo por las desesperanzadoras rutas de nuestra especie. El epígrafe sintetiza la esencia de su mensaje pero que al parecer contiene una notable impresicion, mencionada por alguno de sus lectores: el juicio no prescribe este año, cosa que daría a traste con los abundantes artilugios de Granados y su corte de instruidos malhechores.

Colombia está enferma, de otra manera sería inexplicable lo que ocurre con el juicio del genocida, llamado a cuentas por el más leve de sus delitos. Es increíblemente abrumador que haya gente que aún crea en el narcoparamilitar. El teatro montado por el pool de abogangsters que lo defiende habla del talante del acusado, eso lo ve un ciego: ningún inocente dilata su juicio, una persona transparente buscaría que ese suplicio termine pronto, cuanto antes, mejor. El matarife está perdido pero su juicio también: si es hallado culpable, el violador apelará, su caso pasará entonces a otra instancia, nada raro sería que recurrieran al último truco: el recurso de casación es creo, su última salida. El nuestro es un país con bajisimos índices de lectura, eso explica un poco la aparente y generalizada confusión; de otro lado el sainete montado con ese juicio es el deleite de millones de mentes que disfrutan con ese vulgar, grotesco y decadente espectáculo. El título de su escrito no podía ser otro: “LA MISERIA HUMANA”.
Valoro este espacio que gentilmente nos brinda para amigablemente, compartir nuestras opiniones y expresar con franqueza y tranquilidad las diversas posiciones. Gracias Alberto por su valioso aporte, nuestro país necesita ahora como núnca de profesionales de la palabra bien dateados, claros, lúcidos, respetuosos y atemperados.

Hola Álvaro. Muy agradecido con tu lectura y comentario. Me emocionó mucho la aclaración de Helena porque neutraliza la intención del imputado y sus abogados y me enaltece tu elogio. Un abrazo.

No hay mayor ciego que aquel que no quiere ver, por eso la justicia es ciega, solo se le aplica a los pobres, a los humildes, basta con mirar el comvicto de Donal Trump es el presidente del país más poderoso del Mundo. Atentamente masssimooo el constructor de Sueños.

Ese juicio no es más que un circo cuyo payaso principal es Iván Cepeda. Todo ha sido un montaje ridículo, mentiroso e impreciso. Izquierda malvada y herida no sabe cómo robarnos la democracia.
Lo único bueno que ha hecho el desagradable Petro es que la mayoría de los colombianos reclamemos a Álvaro Uribe como presidente.
Criminales son los que pretenden arrebatarle a los otros sus bienes bajo el falso lema de igualdad; los que quieren acabar con un sistema de salud; los que instan a la revolución que tanto daño ha causado, los que pretenden imponer ideologías raras que van en contra de los valores; criminales son los que no hacen nada por frenar la extorsión y el terrorismo que hunden cada ve más a un país. Entonces,¿de qué me estás hablando?

Hola Mabel, muchas gracias por leer, por comentar y por preguntar. Te respondo: Yo te estoy hablando de un juicio público, ajustado íntegramente a nuestra normatividad y que se lleva a cabo en un escenario de democracia. Te estoy hablando de las decisiones de la Corte Suprema de Justicia; te estoy hablando de las leyes que nos rigen, de que no pueden existir en este mundo personas para quienes la ley sea inaplicable; estoy hablando de las acciones delincuenciales probadas y documentadas del “abogado” Diego Cadena, realizadas por instrucciones del imputado; de las irregularidades de la Fiscalía; de cómo no prosperó la preclusión que la Fiscalía de ese momento pidió en beneficio del imputado, y del dolor que me generan los desaparecidos, los falsos positivos; crímenes execrables que están ahí, que no van a prescribir y que también comprometen al imputado. Crímenes que, hay que decirlo,no hacen parte del juicio que estamos presenciando. Entiendo que tú me estás hablando de tus creencias firmes, sobre versiones que te han contado, pero que no se han probado. Créeme que entiendo lo que sientes.

Como también entiendo yo que lo que escribes se basa no en lo que es la “realidad” precisamente. Puedo entender que solo expresas lo que percibes como “verdad”, tu verdad, tus opiniones, tus creencias que también son las de muchos, pero ¿sabes qué?, son solo eso, tus medias verdades. Ni a ti ni a mi nos consta nada. Como puede ser culpable puede no serlo, así que dejemos los juicios en manos de la justicia, y si la terrenal no opera, te prometo que la Divina si lo hará. ¿La veremos?, quién sabe, por lo pronto dejemos que los acontecimientos sigan su curso, porque los juicios no te corresponden ni a ti ni a mí.
Gracias por tu comentario.

Gracias Mabel. Las creencias determinan la manera como cada uno de nosotros interpreta el mundo y todo lo que lo rodea.

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