Cómo no pensar en esa definición del “hombre calculable” que propuso Nietzsche y que ha sido enriquecida por los grandes pensadores contemporáneos, puesto que en esa definición gravita el comportamiento de quienes acompañan a este tipo de personajes y retrata a los personajes mismos: iletrados, incultos, codiciosos, limitados, simples…
Por Alberto Morales Gutiérrez
Hay una evidente confusión en el análisis sobre esos políticos que “triunfan” en el mundo de hoy. No es razonable responsabilizarlos de la decadencia en la que han sumergido a sus electorados y a las sociedades en las que su actividad se realiza. No, el fenómeno se origina por razones contrarias. Es la decadencia de esas sociedades la que engendra la patanería y vulgaridad que caracteriza a sus políticos “ganadores”.
Un caso tan patético como el de Trump, por ejemplo, es el producto del derroche de errores cometidos a lo largo de los últimos años, tanto por el Partido Demócrata como por el Partido Republicano en la política de los EEUU. Es el producto de la vulgarización y reducción evidente del ejercicio del pensamiento, que desencadenan las redes sociales en ese país y en el mundo; es el producto del impacto del carácter zafio de los contenidos que imponen las luchas por el rating en la “mass media” norteamericana. Es el producto de muchas otras variables, es eso.
Tal zafiedad, tal ordinariez, es contagiosa. La decadencia es terreno abonado para la vulgaridad política. La Argentina de Milei es producto de la Argentina de los Kirchner, de la Argentina de Perón, es el producto de los estragos culturales y económicos del modelo neoliberal de economía de mercado.
Es vergonzosa la resonancia que dan los medios al “análisis ” de la desastrosa gestión de estos dos gobernantes tenebrosos. Que sí, que pueden ser dos personajes folclóricos, incultos, patanes incluso, pero que vean los indicadores de crecimiento, que miren que el empleo no decae, que el consumo se consolida, que han logrado derrotar la recesión…
Son mentiras, desde luego.
Y tratan de convertirlos en un ejemplo, de manera tal que empiezan a surgir imitadores insignes a lo largo y ancho del planeta. ¡Ah de atorrantes, brabucones, ignorantes, que engrosan las listas de los políticos activos en la geografía mundial!
Hay dos en nuestro país que observan con entusiasmo triunfalista sus “crecimientos” en las encuestas: Abelardo De La Espriella y Daniel Quintero. Los dos cortados con la misma tijera. ¡Qué par!
Ordinarios, patanes, desvergonzados, tratan de diferir en sus narrativas, cuidadosamente construidas para la actual confrontación electoral, pero ambos navegan en el vacío conceptual. Su pretensión es tomarse al país para gastárselo en su beneficio.
De La Espriella va a cabalgar sobre los lomos del “patriotismo”. Ha anunciado que viene a salvar la patria. “Con mano de hierro… nosotros los patriotas… no estamos dispuestos a dejarla sucumbir…” Sí, la mano es de hierro y las fauces de tigre, pues ha advertido a diestra y siniestra, que todos sus contrincantes, todos los que no respeten el orden, van a saber lo duro que muerde este animal.
El uruguayo Jorge Majfud entrega, a propósito, una reflexión impecable: “solo la idea de “patriotismo” es insostenible, desde un punto de vista humano, desde la conciencia de la especie a la que pertenecemos. Es más: el patriotismo no sólo es insostenible para cualquier humanismo, sino que se lo usa para destruir a una humanidad que busca, desesperadamente, su conciencia universal”. Explica, con muy buen juicio, que el patriotismo es una condición de irreflexividad.
Con gestos militares, arrogancia y mano dura, De La Espriella vocifera sobre la necesidad de “destripar la izquierda”. Un “cáncer que hay que erradicar”. De La Espriella se ha nutrido de todas las lecciones del fascismo, su lema interno es “¡duro y a la cabeza!”. No queda espacio para hablar de su carrera “profesional”, sus negociados, su ética incierta, su retorcida moral. Hábil en la compra de información mediática y con una caja boyante, encuentra todos los días quién le pregunte por sus obviedades.
Y a la manera de un espejo, frente a él está Daniel Quintero, quien parece disfrutar ejerciendo su condición de mentiroso patológico y su ausencia total de escrúpulos; como si se tratara de trofeos de los que se siente orgulloso y que tiene que exhibir.
Un ensayo del profesor Samuel Santos Castro plantea que existe una diferencia entre la mentira común y la mentira política. Explica que la mentira se produce mediante el lenguaje articulado (oral, escrito o simbólico). La resume como “un verbo de conducta”. Con el “engaño”, hace referencia a cualquier método para lograr que otro crea algo que el que engaña no cree. De esa manera, resume el engaño como “un verbo de resultado”.
Así las cosas, llega a la conclusión de que la mentira política es una clase especial de mentira que constituye una forma especial de engaño. Se trata de un predicamento concebido para engañar. De allí que la mentira política haya que abordarla de una forma holística, de manera tal que pueda cubrir todas las mentiras; esas que son debidamente registradas, las “on the record”; y las mentiras descaradas, que enuncia como “bald-faced lies”.
Tal vez como ninguno otro, Quintero reúne en todo su organismo el perfil del político mentiroso integral. Se le sale por los poros. Miente al mirar, al hablar, al caminar, al sonreír, al saludar. Sus movimientos, incluso los más nimios, son movimientos mentirosos. Enuncia todos sus actos delictivos mientras estuvo en la alcaldía de Medellín, como si se tratara de logros y transformaciones. Y los enuncia sin parpadear.
Con una gran bolsa de dinero disponible, Quintero tiene también una presencia mediática generosa, que él alimenta con excentricidades, y entregando información a diestra y siniestra; siempre con mentiras evidentes, indiscutibles, asombrosas, que nunca son confrontadas, aún por encima de la existencia abundante de datos y hechos delictivos que las desmienten.
Son dos fieras depredadoras gemelas, amarradas las dos con la misma guasca, que han logrado el prodigio de representar a dos supuestas fuerzas enfrentadas. De La Espriella, a la derecha más recalcitrante y fanática, Quintero, al progresismo del Pacto Histórico, con el aval impasible de Gustavo Petro.
Evidentemente, no se trata de que estos dos patanes hayan corrompido, engañado o enajenado a sus audiencias, no. Estos dos personajes grotescos son el reflejo de que la política en este país y en el mundo se ha convertido en un lodazal de dimensiones tan siniestras y malolientes, que lo ha contaminado todo y la zafiedad, el engaño y la vulgaridad, se han convertido en un estado natural.
Cómo no pensar en esa definición del “hombre calculable” que propuso Nietzsche y que ha sido enriquecida por los grandes pensadores contemporáneos, puesto que en esa definición gravita el comportamiento de quienes acompañan a este tipo de personajes y retrata a los personajes mismos: iletrados, incultos, codiciosos, limitados, simples; aficionados empedernidos a los juegos y a los estadios; devotos del dinero, sectarios de lo irracional, tontos, mezquinos, consumistas; especializados en banalidades; amorales, carentes de memoria, cínicos, sexistas…¡Ahí están, esos son!

38 respuestas a «Patanes, zafios y vulgares, los perfiles de la “nueva” política.»
Son patéticos estandartes del mayor caudal electoral de este, y de casi todos los países: la ignorancia política, la visceralidad de las propuestas y el ladrar lo que la masa quiere oír. Se ven como candidatos a un cargo menor, a una personería de colegio, con programas tan pirotécnicos como irrealizables. Pero lo más miedoso son las fauces que emergen tras esa imagen de renovadores, de mesias, de “reseteadores”. Y su feligresía los aplaude y vitorea en una histeria ausente de toda razón, solo motivada por la sed de sangre. !Abajo el pensamiento!, parece ser la medieval consigna por estos días tan pobres de toda lógica.
¡Juaaaaan, me complace mucho verte por aquí! Estoy de acuerdo contigo en que “abajo el pensamiento” es el relato dominante en estos tiempos oscuros. Un abrazo y ¡saludes!
Votamos para que fuera alcalde y con acuerdo firmado con la Informalidad cuando ya lo fue, nos incumplió. Por eso cuando quiso colocar otro alcalde (Upegui) y nos volvió a buscar como organización, ya no nos encontró.
Hola Ethelberto. Casos como el que expones, en donde la mentira se ejerció con premeditación y alevosía, definen de manera perfecta al personaje. El drama, la gravedad de este asunto es que muchos de los engañados persisten en mirarlos con expectativas y siguen creyendo. ¡Es la agonía de la vida inteligente!
Parece que la humanidad ha vivido en una mentira desde su creación y seguirá viviéndola hasta su extinción. Estamos condenados.
Hola Eduardo. Siento que si persistimos en impulsar el pensamiento crítico, si trabajamos por no “tragar entero”, podremos lograr, de repente, una segunda oportunidad sobre la tierra. Gracias por leer y comentar.
Pienso, Eduardo, que estaremos condenados si no actuamos. Me aferro a la posibilidad de una reacción inteligente construida desde el ejercicio del pensamiento critico. Me aferro a la idea de la existencia de grupos de personas, dispersas por todo el mundo, que se horrorizan con lo que ocurre y hablan y escriben y piensan en alternativas. Tal vez eso tome una forma organizada, tal vez. ¡Ojalá!
Daniel Quintero –alias Daniel el Avieso– y otros políticos de su especie, son pescadores de río revuelto. Utilizan las redes sociales para lanzar anzuelos sobreaguados y deslumbrantes, que enganchan a millones de seguidores incautos que se tragan los garfios sin carnada.
Si desmenuzamos las campañas electorales de esta especie de candidatos, descubrimos que no contienen propuestas con sustancia, ni alcanzan profundidad. Bien visto, elegir a sátrapas de esta calaña de caña para ocupar curules, alcaldías, gobernaciones y presidencias, habla peor de sus electorales que de los sátrapas mismos.
Hola Juan. Me gusta mucho que pases por aquí. La satrapía se queda corta frente a la desmesura y corrupción de tipejos como el aludido. Gracias por leer y comentar.
En realidad resulta muy sencillo quitar el disfraz de esos dos personajes ridículos de la actividad política del momento Alberto…
Sólo basta tocar ligeramente su superficie intelectual con una o dos preguntas históricas universales importantes para hacerles caer y verlos ahogarse en ese profunda mar de brutalidades en el que navegan.
Cada uno de ellos por su color del trapo
Fué lanzado para contrarrestar al otro..!!
Sus patrones políticos sagazmente los utilizan como gamberros porque saben que no poseen las cualidades necesarias para llegar a desafiar el verdadero liderazgo.
Sus hojas de vida son su propia lápida.
No hay de que preocuparse,
Hola Eduardo. Ojalá fuera sencillo y creo que el tema es preocupante. Mira que Trump y Milei tienen exactamente el mismo perfil y son gobernantes de sus países. El atraso y la ausencia de pensamiento crítico que exhibe la decadente sociedad contemporànea, se excita con este tipo de políticos malolientes
Pues esa es la gran prueba que estamos por presentar : hasta que punto colombia ha madurado éticamente, en que nivel de responsabilidad social nos encontramos…
Y eso sólo lo sabremos cuando pasemos esa prueba y la superemos..ó caigamos como Argentina o estados unidos.
Tienes razón Eduardo. Los resultados de las eventuales votaciones por estos dos personajes (y por los otros) serán el indicador de nuestro grado de enajenación.
Parece que la humanidad ha vivido en una mentira desde su creación y seguirá viviéndola hasta su extinción. Estamos condenados.
Con quienes se lanzan desde la orilla derecha no hay capacidad de asombro, cualquier cosa se puede esperar.
A quienes le conocemos, sabemos en qué putrefactas aguas nada Daniel Quintero, nada de él nos sorprende… En este caso, la capacidad de asombro está en los personajes de la izquierda que lo arropan, tal es el caso del presidente Petro, el mismo que desde distintos atriles pontifica sobre justicia, quien lo tiene a su diestra y en su llavero de elegidos. Sí, una “pichurria” como Daniel Quintero puede ser presidente de Colombia, por cuenta de Petro. ¡La esperanza perdida!
Hola Willian, muchas gracias por leer y comentar. Es desesperanzador todo esto, tienes razón, la incoherencia es también uno de los reflejos de la política.
Bueno sin defender a Quintero, no se debe olvidar que enfrentó con decisión valentía a las mafias más poderosas de la contratación en Medelllin (cosa que a todas luces hizo por encima de ofrecimientos multimillonarios que pretendían comprar su conciencia; hacer lo contrario hubiese sido lo más fácil, sinembargo no lo hizo); las mismas que enfocaron todo su poderío a desprestigiar su administración, al punto que por eso perdió su candidato Upegui y lo amarra aún a un desprestigio infundado. De la Espriella en cambio, no se puede comparar con Quintero porque simplemente si es un verdadero Patán comprobado. Como abogado debo decir que la denuncia contra Quintero no tiene más futuro que truncarle sus aspiraciones presidenciales. Aún así no me gusta su candidatura, por un lado, por estar en medio las investigaciones en trámite, por otro lado, porque le falta tacto para proponer los cambios que a mí modo de ver tienen sensatez, pero no es tiempo prudente para divulgarlos; y por otro lado no tengo información verídica de que sea el preferido de Petro y en ese sentido no voy a prejuzgar al Presidente, pero de llegar a se cierto (cosa que dudo), estaría en un gran (no grave) error de cálculo porque sería más garantizado un triunfo con Corcho, muy por encima de Cepeda (contra quien tampoco tengo dudas de su integridad), pero que al igual que Quintero no es tiempo prudente de enfrentar en una contienda evidentemente polarizada más por la desinformación que por las ideas razonables.
Hola Alberto Iván. Gracias por leer y comentar. Desde luego, no comparto tu análisis de la gestión de Quintero. Todo su prontuario va en contravía de supuestos actos valientes contra las mafias de la contratación, porque las prácticas de contratación que ejerció en su administración fueron, desde luego, prácticas mafiosas y en su propio beneficio. Hay personajes que no son defensables.
Mejor dicho imposible
Hola Aurelio.¡Mucha gratitud!
Gracias por el artículo.
Los medios y su apetito por el dinero impulsan a estos cínicos vulgares. Ejemplo, El Espectador, un medio dizque “serio”, en el periodo de Rataniel le publicó varios publirreportajes. Ahora en Bogotá apenas se están enterando del robo a la ciudad de Medellín por parte de este delincuente.
Es un vulgar espectáculo del que participan políticos y medios. Y las audiencias, las vulgares audiencias se entretienen.
Hola Carlos Mario. Soy yo el que agradece tu lectura y comentario. A no dudarlo y como lo dice, es un espectáculo vulgar.
Alberto, estupendo análisis de los 2 personajes. Muy preocupante pensar que uno de los 2 se pueda quedar con el manejo del país. Desafortunadamente ese tipo de políticos son los que están llegando al público, pero, como tu bien dices, esto se entiende pues se parecen mucho a las mayorías de hoy. Salen de su entraña misma. Basta ver una sesión del Congreso de la República, todo un circo lleno de payasos y seudo humoristas. Qué dolor de patria
Gracias Piedad por tu lectura y comentario. Duele, ciertamente, el estado de la sociedad contemporánea
Ambos personajes son fiel reflejo del envilecimiento de la politica. Tristemente no son los únicos. El señor De la Espriella es la versión masculina de las señoras Cabal o Dávila: liviandad absoluta,contenido nulo.
El señor Quintero no es más que un vagabundo ideológico sin escrúpulos ni principios, que encontró acomodo en las filas del Pacto Histórico. Sus convicciones tienen la solidez de una cabuya en el bolsillo. Duele verlo competir con reconocidos luchadores sociales, decentes y honorables, para representar un movimiento politico que encarna la esperanza. Este camaleón ha deambulado por todo el espectro ideológico y ensucia todo lo que toca. Francisco L. Valderrama A
Hola Francisco. Me parece razonable tu reflexión en el sentido de que los dos personajes aludidos en la columna no son los únicos que representan la degradación de la política.Gracias por leer y comentar.
Pues yo si estoy muy de acuerdo con el comentario de Alberto Iván y también, como no, con el de Francisco Luis Valderrama A.
Quintero, que no es de mis amores por muchos motivos, si es mucho mejor que esos hampones del uribismo que son Fico, Andrés Julián, y ese periódico basura que es El Colombiano que no se cansó de atacarlo porque le quito la pauta de la Alcaldía; este pasquín que le tapó todo a Fico en su anterior alcaldía ahora hace lo mismo. Petro no está apoyando a Quintero pero tampoco lo está vetando, y, me parece, que el preferido de Petro es Iván Cepeda. Comparar a Quintero con Abelardo de la Espriella y meterlos en el mismo saco me parece un despropósito. Daniel Quintero pueda que sea un pícaro (no ha sido juzgado), pero el Abelardo, (o la Abelarda), es un redomado facho; un apestoso cavernícola; un supremacista uribista de la peor calaña; un matón hecho de la misma sustancia,o incluso peor, de un Pinochet; y el peor de los candidatos de la ultraderecha que ya es mucho decir. Con Abelardo en la presidencia estaríamos en el peor de los mundos posibles.
De los precandidatos que hoy tenemos, Iván Cepeda y Carolina Corcho son, de lejos, los mejores; la derecha, el centro (si es que hay tal cosa), y la ultraderecha, no tienen sino una recua de farsantes, hipócritas , mediocres, y redomados hampones, no hay uno que sirva.
Hola Edgar. Siempre agradezco tu participación. Observo que conservas la esperanza…Un abrazo
Hola Alberto:
Casi nunca,antes de responder a tu artículo, leo los comentarios anteriores. Pero esta vez sí lo hice y me complace que exista una opinión unificada en cuanto al rechazo hacia la fastidiosa figura del llamado Tigre De la Espriella, un fachito metrosexual que francamente no se por qué le gusta tanto a los uribistas común y corrientes aquellos de camiseta blanca y de procesión con la imagen de la Virgen. De pronto en tu próximo comentario la emprenderás contra Carolina e Iván, diciendo que emergen oportunistas desde la más lamentable izquierda ayudados, en el caso de Cepeda por su aureola de justiciero fariano y vengativo, y Carolina como la intransigente que quiere acabar con lo “bueno” del negocio de la salud. No lo sé, puede.
Quintero, hasta donde sabemos, puso al descubierto todo el entramado de corrupción y desmedro de Hidroituango, recuperó diez billones que estaban envolatados y puso a funcionar las turbinas mientras la Contraloría condenaba dos veces a los culpables de haberse comido el queso. Decían que la ciudad estuvo muy descuidada, pero el “deprimido” de la Oriental sigue igual de oscuro y peligroso y la indigencia, los huecos y el mugre, iguales o peor con Fico. Alguien me decía que le asombró como pasados algunos meses después de iniciar su alcaldía, muchos de los subalternos de Daniel corrieron a comprar apartamentos en el Poblado. No faltan los contratos, los sobornos y los porcentajes estilo Luis XV -que entre otras cosas está muy calladito-.
Daniel es sagaz, domina las redes, es bocón y no veo que haya dejado tan postrada la ciudad como muchos de sus enemigos quisieran. Eso de que “me hice solo vendiendo confiticos en los buses”, me aterra, por lo que te decía en un anterior comentario: el que se cria con hambre llega a robar. ¡Caranja resucitada pica muy duro! y parece que Daniel es el rey. No lo sé, esperemos que los tribunales decidan o que en su lugar el que se vaya para la cárcel sea Fico.
Aspriella es bochornoso y ridículo, mero espectáculo y gritería sin contenido. Un bukele amanerado discípulo del gran manipulador de la rabia y el miedo.
Petro no apoya a Quintero, el hecho de que se le haya trepado a la tarima en la Alpujarra no significa nada, sólo fue un colao como sucedió en Cartagena cuando el escándalo con la bandera de Palestina. Un oportunismo formador de una imagen primaria solo apta para analfabetos políticos. ¿Que es es un aprovechado y aparece en todas partes hablando hasta en inglés con acento yarumaleño? Al fin y al cabo discípulo de Cosiaca…
Recuerda que en política todo es válido, no hay ética, solo estrategias por aquello de que el poder se conquista – tal vez- pero entre nosotros, tan solo se arrebata.
Hola Juan Fernando. Gocé leyendo tu comentario. Buen sentido del humor. En últimas, describiste bien estas tragedias. Un abrazo
Buen calificativo para los perfiles de la nueva política.
En Colombia ya no hay pensamiento crítico solo pensamiento corrupto, pueril, mediocre con avidez de robarse el Estado.
En buena medida tenemos la responsabilidad de que existan como candidatos toda esta especie de zafios, patanes, vulgares, megalómanos que nos llevan cada vez más a una sociedad distópica.
Donde están los hombres sabios, inteligentes, éticos, con vocación de estadistas y que amen de verdad a Colombia y estén en consonancia con el interés general que nos pongan como sociedad de progreso, paz y bienestar?
Pobre Locombia!
Creo contigo, Carlos, que estamos atravesando el peor de los escenarios. Muchas gracias por leer y comentar.
En todas partes es igual. Lo importante es la GESTIÓN, lo demás son disimulos, poses y charadas. La mentira y el espectáculo como medios de acceder al poder… y la amenaza… también la masacre contra los pobres, puesto que al rico se le manipula adulándolo.
Juan, yo que soy un idealista empedernido no soy tan laxo con la GESTIÓN. Me gusta pensar en gestión con principios, gestión con de la ética, gestión con transparencia, en fin, esas nimiedades de la honradez y la dignidad. Abrazo
Eres un romántico irredento. Yo también, de ahí que me gusten tanto los Beatles y el tango y eso de que LA GUERRA SE ACABA SI TU QUIERES ( tal vez dentro de mil años cuando ya estemos más evolucionados o solo seamos un recuerdo)
Fíjate como ha cambiado el gabinete de Gustavo. Empezó confiando en los mismos y lo traicionaron bloqueando y robando; luego siguieron los cambios… tampoco… menos ladrones, pero incompetentes, luego más cambios y nuevos aires. Ahora, al término, si te fijas y sigues los consejos de ministros notarás diversidad y competencia y hasta mujeres jóvenes hermosas e inteligentisimas con unos resultados de gestión maravillosos.
Recuerda que es el primer gobierno progresista con una visión nueva, moderna, incluyente y vanguardista. El país está más próspero, la gente contenta la juventud con esperanzas. Ahhh… y se siente un perfume, un ambiente de libertad increíble…!
Bueno Juan Fernando, observo que tu romanticismo ha logrado que mantengas tu fe intacta. En dos años, cuando leas tus reflexiones repletas de esperanza, podrás hacer una nueva evaluación. Tal vez reafirmes tus convicciones o tal ves las conviertas en experiencias para sistematizar. Cualquier cosa puede suceder…un abrazo
Después de tantos comentarios en los que estoy de acuerdo solo me queda el “sin más comentarios”. Me preocupa la pregunta: ¿y quien está detrás de Quintero? ¿No será que este oscuro personaje es la punta sucia lanza de otros? Vaya Ud a saber pero tengo sospechas que se sitúan por los lados de liberalismo bogotano, de los que a fines del siglo pasado “permitieron la apertura económica”. Blanco es, redondo también, lo pone la gallina también.
Hugo, gracias por tu comentario y lectura. Al igual que tú tengo la misma sospecha…hace rato se está hablando de eso.