Tampoco se acepta “la verdad”, como premisa, pues ya es sabido por todos que “la verdad” es una auténtica asesina. En nombre de “la verdad” se ha justificado la muerte de los otros a lo largo de la historia, puesto que quienes desconocen “la verdad“, quienes no la tienen, no merecen estar vivos. Por Alberto […]
La balada de los pesimistas…
