Mire usted el deprimente espectáculo global que estamos viviendo esta semana: la shakirización de la agenda de la discusión pública, a la que se han integrado no solo cantidades aterradoras de usuarios de las redes sociales, cuyo desconecte de la realidad es evidente y cuya banalización y superficialidad exhiben con orgullo; sino personas que ejercen […]
De shakirizaciones y otras necedades…
