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Al Alberto

El “pensamiento débil” y un patán, como ejemplo.

Vattimo estuvo en Buenos Aires en el 2014 y habló de todo, como acostumbró hacerlo siempre. También incurrió en una que otra contradicción, como también lo hacía casi siempre, pero en medio de toda esa barahúnda de frases, soltó una de antología que pareciera haber sido concebida para definir a algún patán… “son como los que dicen que la mafia no existe, porque ellos son los mafiosos”…

Por Alberto Morales Gutiérrez.

Se acaba de morir a los 87 años, en el hospital de Rivoli, el filósofo italiano Gianni Vattimo. Un tipo importante, incongruente, inteligente; a quien se debe el discurso sobre el “pensamiento débil” ese relato disruptivo que lo encumbró, en la década del 80 del siglo pasado, al olimpo de los grandes pensadores de la postmodernidad.

Regáleme usted, sin aburrirse, la lectura de los próximos quince renglones, para poder hablarle del patán que me sirve de ejemplo.

En los tiempos de Vattimo, explotaron dos fenómenos contradictorios: el primero, una especie de ebullición del pensamiento diverso, de la agitación intelectual cierta; pero de otro lado, un desparrame de la especulación, del cretinismo y de la pose; que hizo del “hablar mierda”, la impronta de esa mediocridad que anida en la academia. Como diría mi amigo el marxista: fue una explosión dialéctica.

Tenía que verlos usted, recitando párrafos enteros de Sartre, exhibiendo las carátulas de los libros de Ernst Bloch y de Walter Benjamin, opinando sobre Nietzsche y Heidegger. Les gustaba hablar con la intención de que nadie los entendiera.

Ya hay en el mundo contemporáneo una especie de consenso, en el sentido de que lo que quería decir Vattimo con el “pensamiento débil”, era una cosa totalmente distinta a lo que interpretaban sus áulicos. Hay quienes sostienen, incluso, que su carreta no es nada distinto a una digresión cristiana. ¡Vaya uno a saber!

El profesor español Ernesto Castro, que sí es serio, explica que lo de Vattimo es, realmente, una diatriba contra esos “débiles que declaran que la realidad es muy compleja para ahorrarse tener que analizarla con detalle; que todo… lo mezclan con total falta de rigor para que todos digan lo mismo; que rebajan las pretensiones de sus teorías, hasta el punto de convertirlas en tan infalibles como hueras…”.

Su conclusión es contundente:  “el pensamiento débil es en realidad solo una subespecie de la anti-ilustración fuerte”. ¡Sí! Pensamiento débil es lo mismo que débil de pensamiento.

Surtido este contexto, entonces ya puedo hablarle de Daniel Quintero, el patán del ejemplo, y sobre la dimensión horrorosa de su debilidad de pensamiento puesta al desnudo en la entrevista del pasado 21 de septiembre, en la que irrespetó a la periodista Ana Cristina Restrepo, cuya entereza, coherencia, honestidad e inteligencia, la ubica a años luz de ese personaje siniestro.

Mire le cuento.

Una veeduría ciudadana, “Todos x Medellín“, hace una investigación legítima y propia de su actividad, en la que descubre, documenta, confirma y demuestra, que hay en Medellín un cartel de contratación  integrado por 36 empresas y un grupo de funcionarios de la ciudad.

La investigación refleja que a través de 84 procesos de contratación, se entregaron a “Metroparques” (una empresa industrial y comercial del Estado, del orden municipal) 268.000 millones de pesos y que, en una conjunción de prácticas ilícitas, los contratos  no solo fueron rotados entre las empresas comprometidas, sino que  se fijaron precios por fuera de las condiciones del mercado. La investigación demuestra la configuración de, por lo menos, cinco delitos y 16 patrones de colusión.

Blue Radio a través de la periodista Ana Cristina Restrepo, abrió sus micrófonos para que el alcalde explicara su versión de los hechos.

El patán, desde luego, lo primero que hace es negarlo todo. Para él, nada es cierto y, no lo es, por la elemental razón de que la afirmación la está haciendo gente que no actúa como él, no piensa como él, no le gusta a él. Gente que lo critica, lo confronta. Gente que hace veeduría ciudadana. Pero como los datos son contundentes, entonces su único “escape” es poner en duda la honestidad de la periodista, argüir que sus preguntas tienen un precio. Su estrategia del insulto busca que nada de lo que se le pregunte tenga una respuesta. Es una práctica inveterada de los truhanes.

Así opera el patán: alguien le pregunta, por ejemplo, qué se hizo la plata de los hospitales y él responde otra cosa: que a Medellín se la robaron los empresarios.  Otro le reclama que dónde están los recursos para arreglar los colegios y escuelas públicas, y él vocifera que a Medellín se la robaron los gremios económicos. Alguien le exige una explicación sobre la desaparición de los dineros del programa Buen Comienzo y él le grita ¡”hijueputa!”.

En “El Péndulo de Foucault” Umberto Eco hace una definición sobre la imbecilidad que parece describir al patán en toda su dimensión: “el imbécil no dice que el gato ladra, habla del gato cuando los demás hablan del perro. Confunde las reglas de conversación…” Claro que la imbecilidad del truhan es, en este caso, su método de trabajo.

El patán quedó, finalmente, disminuido. La estatura ética de Ana Cristina Restrepo lo rebasa. Ella es una mujer excepcional. Su profesionalismo, su seriedad, su temple, son reconocidos aún por quienes han sido sus contradictores. Comunicadora Social de la UPB, es especialista en periodismo urbano y magíster en Estudios Humanísticos de la Universidad EAFIT. Sus escritos, columnas e informes han sido registrados en los más importantes periódicos del país. Ha sido incluida con sus textos en ocho libros de crónicas y tiene otros tres de su autoría: Página en Blanco en el año 2012, El Hereje, Carlos Gaviria en el 2020 y una antología de columnas: Autorretrato en el 2022. Fue Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar en el año  2015 en la categoría mejor entrevista en medio impreso. Ha sido catedrática universitaria en las universidades EAFIT y UPB y es hoy la presidenta de la Fundación para la Libertad de Prensa FLIP.  

Su trayectoria profesional es impecable. Jamás un dato incierto, una rectificación, una transcripción mal intencionada, una mentira.

Coherente, cultora del pensamiento crítico, reflexiva; transita por la vida con la frente en alto y sin estruendos. De ella podría decirse lo que los franceses resaltaban de Francoise Miterrand: es la fuerza tranquila.

Vattimo estuvo en Buenos Aires en el 2014 y habló de todo, como acostumbró hacerlo siempre. También incurrió en una que otra contradicción, como también lo hacía casi siempre, pero en medio de toda esa barahúnda de frases, soltó una de antología que pareciera haber sido concebida para definir a algún patán… “son como los que dicen que la mafia no existe, porque ellos son los mafiosos”…

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37 respuestas a «El “pensamiento débil” y un patán, como ejemplo.»

Gracias por tu lectura Eduardo. Yo diría más bien que es un payaso mal intencionado. Abrazo

Gracias Eduardo por leer y comentar. Si, creo que los truhanes en la administración pública son una plaga que se ha venido extendiendo en progresión geométrica y que, desde luego, empezó a operar hace muchas d´cadas.

De razón la FLIP no se pronuncia cuando se calumnia y mienten los medios contra integrantes del PACTO HISTÓRICO, con su presidente columnista de Bluradio, antipretista a morir.

Interesante lo de Vattimo aplicado a lo que pasa hoy en el campo Académico e intelectual, esencialmente lo relacionado con la especulación y la carreta, que está conduciendo a la desaparición de la Universidad como escenario natural de controversia. No tengo un juicio sobre Quintero, pero creo que no debe obsesionarse tanto con él. Se lo digo con respeto.

¡Qué miedo la ausencia de duda!

No creo que la administración de Quintero sea peor que la de Federico Gutierrez, pero Quintero, se atrevió a enfrentar a unos empresarios (estos sí mafiosos y avaros), que por vivir en la vecindad se creían dueños de epm.

Sobre la periodista, solo habría que decir, que es de la entraña de esos empresarios mafiosos y avaros.

Creo que Quintero no es tan bueno como dicen sus seguidores, ni tan malo como dicen los seguidores de los empresarios mafiosos y avaros, como tú Alberto.

Cuando Luis Pérez los tocó, también emprendieron una gran campaña de desprestigio contra él. Así son los ricos de la vecindad Alberto, no se les puede tocar ni con el pétalo de una rosa.

Siempre que incurres en lo local renuncias a la serenidad y a la inteligencia, ojalá, te hubieran dado un buen contrato, lo mismo que a la periodista, tal vez así, serías más sereno en el análisis de la ciudad.

Quintero ya pronto se irá, y los empresarios mafiosos y avaros, seguramente volverán al poder, y tu y la periodista también.

no comparto su posicion frente a quintero es mas veo una inlcinacion hacia fico, como tampoco comoarto la actitud de quitero ya que como autoridad debe dar ejemplo en su comportamiento, pero el sr fico y los secuaces de las adminitraciones anteriores se estaban robando a medellin

Hola Jesus. Muchas gracias por tu lectura. Este texto se refiere, de manera expresa, a la grosera actitud de Quintero con la periodista. Te invito a leer mi columna de hace quince días “peor el remedio que la enfermedad”, en donde expreso de manera clara mi posición con relación a fico.

El mal llamado alcalde de Medellín es el idiota más grade que ha tenido esta cuidando y el ladrón que debería estar en la cárcel junto con petro

Evidenciar los manejos irregulares por decir lo menos, de un estafador político como el alcalde actual, no es defender la indefendible candidatura de Gutiérrez, ni los manejos non sanctos de otros actores que en está región. Es constatar cómo tirios y troyanos están tras el presupuesto público, sin que ninguna autoridad se de por enterada.

Gracias por la ilustración filosófica don Alberto y respecto a Quintero creo que la expresión de temblar por no darle al hp… es sólo eso, una expresión. Ahora la política en Colombia carece de moral y aupamos eso, somos el resultado de dejar hacer y dejar pasar como pueblo y la gente de bien muy avispada….

Cuando no hay argumentos valederos para defendernos y a lo único que acudimos es a la grosería, no solamente está demostrando el señor “Quintero ” lo ruín que es , y de esa manera le está dando la razón a sus detractores. En conclusión , además de ser un pésimo alcalde, es una mala persona “con cara bonita”..

Cuanto me gustaría comentar algo que alimente el análisis. Pero ante la auditoria en la que se convirtió la entrevista, sólo resta que:
. Demuestre que lo que la periodista afirma es falso: que no se robaron él y sus muchachos 267.000 millones ( buen botín)
. Que las tales empresas fachadas a las que les dieron los contratos, sí existen, y están brindando servicios y trabajando.
. Nos enseñe lo que hizo por el mejoramiento de la ciudad y el bienestar de sus habitantes.
Sí es un ladrón avivato, que la justicia lo cuelgue de los cojones.

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