Categorías
Al Alberto

La balada del perdedor…

Por Alberto Morales Gutiérrez

Es difícil calcular la dimensión del dolor y el sufrimiento de un megalómano como Donald Trump, cuando ya en su final, sacudido por la fuerza de los hechos; sometido a juicio por la suma gigantesca de sus actos delictivos mientras estuvo en el poder; convertido en un hazmerreir universal por el desafuero de sus payasadas; rechazado social y políticamente por sus equivocaciones, errores flagrantes y desatinos en la guerra de Irán; ya en su final – digo- entienda  sin posibilidad de duda, que la palabra “perdedor” será la exacta descripción con la que quedará inscrito para siempre en los anales de la historia.

Esta semana circuló un documento que recoge, minuto a minuto, el listado de las contradicciones y sandeces que ha verbalizado en las cinco últimas semanas, alrededor del tema de Irán.

Trump, como dice una cosa dice la otra y se queda tan campante. No existe duda alguna de que está instalado en un universo paralelo.

Las multitudinarias manifestaciones de rechazo a su gestión que se dieron a lo largo y ancho de los Estados Unidos, lo tomaron realmente por sorpresa. Él asume que está realizando un mandato que no tiene par y que será reconocido como el presidente más grande en la historia de su país. Además de su vanidad enfermiza y de su ignorancia sobrenatural, es también un iluso de grandes proporciones.

Acostumbrado, en su arrogancia, a descalificar a todo aquel que lo objetara, volvió suya la utilización de la expresión “perdedor” a la manera de un epíteto. Era su insulto preferido, su descalificación más usada. El suyo era pues el universo de los “triunfadores”, un universo que no encaja, que nunca ha encajado, con las evidencias de las componendas y mentiras que han acompañado a su vida entera. Su puesta en escena se ha venido abajo.

Aquí en Colombia y en el resto del mundo, abundan personajes similares. Patanes con ambiciones desmedidas; políticos ineptos que posan de inteligentes; gerentes incompetentes y abusivos que salen en la carátula de las revistas; “líderes” lagartos, dispuestos siempre a vender su alma al diablo; gobernantes cuyos actos, poses, “discursos” y conversaciones, son asumidas con la idea ingenua de que todo lo que hacen es un registro para la historia de la humanidad.

Hay una constante. Todos ellos tienen un coro de aduladores igual de tontos, que aplauden con fervor todos sus actos y les ratifican su “verdad”, lo que explica que este tipo de enfermos no tengan remedio.

Hay ejemplos relevantes de estupideces cometidas por “notables” de todas las épocas.

El propietario y fundador de la revista Time, un tal Henry Luce, declaró “Hombre del Año”, al señor Adolfo Hitler en 1938 y lo puso en la carátula de su publicación. Luce, el periodista, vio en tal depredador a un líder humanitario. En ese mismo año, el primer ministro británico, Neville Chamberlain había dicho y escrito con un tufillo de sapiencia histórica que “si hubiera más hombres como Hitler, la paz estaría garantizada en Europa”.

No falta el imbécil más o menos reconocido, que pasa a la historia por escupir hacia arriba. Es célebre el caso del constructor irlandés John Coffee que, gracias a sus “éxitos” profesionales, fue escogido por el gobierno en 1873 para que construyera la prisión de Dundalk. Una vez entregó la obra y su fotografía fue publicada profusamente en la prensa, una revisión oficial a sus cuentas demostró que el tal John era un “vivo” que había inflado los costos de todos los materiales y falsificado recibos de dineros no entregados. Un truhán en el estricto sentido de la palabra. La fuerza de las evidencias propició la realización de un juicio rápido y Coffe terminó pagando su condena, recluido en la misma cárcel que había construido.

A propósito de Coffee, hubo otro ignorante que pasó a la historia como protagonista de una imbecilidad casi delirante: el rey Gustavo III de Suecia, que integró a sus “sabidurías” la certeza absoluta de que el café era “una bebida letal”. Esto fue más o menos hacia el año 1788. El resto del planeta sabía que eso no era cierto. El rey Gustavo, para probar que su creencia era una verdad incontrovertible, tuvo una “idea genial”: condenar a un reo de asesinato a ser “ejecutado lentamente” mediante el mecanismo de hacerlo beber 12 tazas de café diariamente, mientras designó a un grupo de médicos para que oficiaran el registro del deterioro paulatino del condenado.

Ni el rey ni el grupo de médicos que se prestaron para legitimar esta imbecilidad, sobrevivieron al prisionero, quien fue finalmente indultado. De hecho, murió en libertad muchos años después por causas naturales.

A propósito de la Misión Artemis II y sus impredecibles motivaciones, es bueno recordar una frase histórica de un físico que encaja en el perfil de esos megalómanos aludidos, un tal Lee DeForest quien sentenció sin pestañear, en el año 1957 que “el hombre nunca pisará la luna, al margen de los posibles adelantos científicos…”  

Ni qué decir del prepotente Rutherford  Richard Hayes, alto directivo de la Western Union, quien respondió por escrito en 1876 a Alexander Graham Bell acerca de su propuesta de venderle la patente del teléfono: Su invento parece interesante, pero sinceramente no acabo de verle su  posible utilidad práctica.”

Estoy de acuerdo con usted en que,  muchas de esas frases o predicciones desacertadas reflejan más falta de imaginación que cualquiera otra cosa, o tuvieron que ver con el hecho de no contar con la información suficiente. Sí, estoy de acuerdo.

Casos así se cuenta por miles y sus protagonistas no fueron necesariamente tontos, aunque muchísimos de ellos sí lo fueron. Lo que quiero es ejemplarizar para comprender que, en el caso de Donald Trump, el carácter rampante de su estupidez es que la ejerce en tiempo real, con datos a su disposición, con hechos reales que lo rodean y que él niega. El mismo fenómeno que caracteriza el comportamiento de imbéciles que nos acompañan por estas tierras y cuyos relatos, historias y estupideces, se ejecutan también en tiempo real, con datos a su disposición y hechos que ellos niegan.

No soy capaz de despedirme sin relatarle un caso emblemático de justicia poética, protagonizado por un tal Theodor von Bischoff, misógino y fisiólogo alemán, repleto de títulos académicos y experto en anatomía, de la Universidad de Heildelberg (¡cipote universidad!) que, a finales del siglo XIX publicó un “estudio” en el que “demostraba” la superioridad intelectual del varón sobre la mujer, habida cuenta de que el peso del cerebro del primero registraba una media de 1.350 g, mientras el de las mujeres promediaba 1.250 g. Un hecho que, como fue demostrado, nada tiene que ver con la inteligencia sino que es un reflejo de la media de diferencia existente en estatura y peso entre los dos sexos.

La justicia poética fue protagonizada por uno de sus alumnos, muy misógino él también, que lo admiraba porque lo consideraba un genio y decidió pesar el cerebro del científico para probar su teoría. Resultó que el cerebrito de von Bischof apenas si llegaba a los 1.245 g.

A no dudarlo, la vida es más sabia de lo que usted y yo podemos imaginarnos.

Compartir

32 respuestas a «La balada del perdedor…»

Me parece muy importante tener en cuenta que Trump es el líder legítimo y natural de una gran mayoría de ciudadanos de ese país lo que formalmente nos obliga a aceptar que si representa a ese pueblo y es la premisa que científicamente ellos no pueden negar ahora que los está llevando a la desgracia que es el camino lógico de sus acciones como grupo social… los pueblos tienen los gobernantes que se merecen.
Por la misma senda se debe entender que esa inmensa estupidez e ignorancia es la base fundamental del comportamiento norteamericano como lo demuestra el lanzamiento inútil de una nave a la luna en momentos en que carece de recursos para atender sus necesidades mas urgentes…
Y finalmente como me corresponde en calidad de testigo presencial de la historia
Disfruto ver como el mismo gran ganador de concursos de belleza y programas de tv
Desmantela rápida y eficazmente al ejercito mas poderoso orgulloso y mediático de la historia en cuestión de meses…!!
Todo lo cual me alegra sobremanera…!!

Hola Eduardo, siempre me complace verte por aquí. Tu alegría es un homenaje al gran Sun Tzu cuando afirmaba: “nunca interrumpas a tu enemigo cuando se está equivocando”. La verdad es que se siente un placer íntimo ver cómo el imperio se va autodestruyendo…

Buena anotación en relación a la acogida e identificación de un alto porcentaje del pueblo americano con Trunp, aunque ultimamente en decadencia, eso dice mucho de la mentalidad Gringa…El ser humano se define por aquello con lo que se identifica.

Me identifico con el magnifico articulo de Alberto…Demos otra perspectiva para ponerle picante al tema…Preguntemonos…Y si la estrategia de Trump, es la de hacerse el loco para poder realizar la tarea que le mandaron, y cobrar un dinerito por ello?…Es decir…llevar a cabo un desmantelamiento programado y deliberado del imperio estadounidense desde su interior, de manera similar a lo que hizo Mijaíl Gorbachov con la Unión Soviética. Trump podría se visto como un “Gorbachov” porque su función histórica sería la de liquidar el formato imperial de los Estados Unidos para salvaguardar el poder de sus élites en un esquema global diferente.

Hola Gerardo. En un mundo tan enrarecido y descompuesto, creo que cualquier teoría es no solo válida, sino posible.Abrazo.

Me adhiero a esta hipótesis del sistema perestroika porque tiene los mismos pasos y propósitos y los dos personajes comparten niveles de irracionalidad frente a defensa nacional y equilibrio económico.

Alberto buenos días, creo que estas incurriendo exactamente en el vicio intelectual que estas denunciando: la selectividad conveniente.
Mientras dedicas palabras a los que vos llamas “imbéciles, tales, lagartos, etc.”, estas incurriendo en la misma mal llamada estupidez trumpiana.
Yo te quisiera ver de presidente de los EEUU sin asumir el poder legítimo de los votantes que estas representando o bajar la cabeza y seguir sin escribir una letra sobre el régimen iraní, que en el tablero ha sometido a las mujeres durante cuarenta años con una brutalidad sistemática.
¿En la columna de hace 8 días hablabas del acoso, un tema sensible y más aún cuando solo se habla del acoso de los hombres a las mujeres y el otro que? unos por cariñito y otras por podercito…pero callaítos que de eso no se puede hablar. “chito carajo imprudente”.
Como dato curioso, la fortuna del tal Ayatolá Jamenei, era de más o menos 200 mil millones de dólares. Para entender una cifra de tal magnitud solo hay que saber que la tercera exclusa del canal de Panamá que en su momento fue la obra de ingeniería más grande del mundo valió 6 mil millones de dólares. El TAL mancito del turbante estilo una tal senadora por ahí de un tal país por ahí que solo tiene tales y “melos” por ahí, llevaba casi 4 décadas gobernando sin elecciones libres, persiguiendo disidentes y lapidando derechos. Curiosamente, eso no genera columnas de opinión en los círculos progresistas. La indignación selectiva no es análisis: es tribalismo disfrazado de inteligencia.
La tal navecita de astronautas que mencionas con “sorna”, estudia respuesta de tejidos humanos fuera del cinturón de Van Allen, y sienta las bases para una presencia permanente en la Luna y misiones a Marte. Sus aplicaciones concretas incluyen medicina espacial, materiales avanzados y tecnologías de supervivencia que terminan beneficiando a millones de personas en la Tierra.
El cuento es que, la carrera espacial nunca fue solo ciencia. Fue siempre hegemonía. Lo fue en 1969 entre EE.UU. y la URSS, y lo es hoy entre EE.UU. y China. Así funciona el mundo real Alberto, no el mundo de los deseos progresistas, esa es la realpolitik. La potencia que domina el espacio domina las comunicaciones, la defensa y el futuro económico. Negarlo es ingenuo.
Alberto, La vida, como bien decís: “es más sabia de lo que imaginamos”.
Pd: yo aspiro a que cuando Trump termine su mandato le dediquen un portaviones marca TRUMP”.

Hola elmismo. Muchas, muchas gracias por pasar por aquí. Muchas gracias por instruirme sobre los logros previsibles de las nuevas experiencias en la luna. Sobre los desafueros fanáticos de los Ayatolás sí tengo bastante información. Cada vez entiendo más, además, la resignación que exhiben muchas personas alrededor de la desaparición de la ética y el pensamiento crítico, arropados en el pragmático concepto de la realpolitik. Como es válido tener diferencias, debo decirte que no comparto ese pensamiento. Siempre he creído que aceptar tal postulado es un acto de resignación, que se hace tanto más grave si quien lo acepta no carece de inteligencia.La hermenéutica enseña que recoger un aspecto del problema y hablar de él en específico, no significa, necesariamente, que los otros aspectos se aceptan. El tema de Israel-Usa vs Irán y el inicio de esta guerra que ya supera los 40 días, es una intrusión indebida que a nosotros, los “progres”, nos horroriza, pues no debe haber intrusiones, invasiones ni ataques indebidos de ningún país en otro país. Es eso. abrazo agradecido, hombre.

Desmontar la narrativa sobre Irán no es un acto de simpatía ideológica requiere más bien un ejercicio de método. Durante décadas, la maquinaria mediática occidental ha construido una imagen funcional de la República Islámica de Irán: Estado atrasado, misógino, terrorista, aislado y al borde del colapso permanente. ¿Pero qué ocurre cuando uno sustituye el prejuicio por la cronología, el cliché por la estructura, la consigna por la historia material?

Irán no es una caricatura orientalista. Es una nación de más de 90 millones de habitantes, con megaciudades como Teherán que superan los 10 millones y cuentan con sistemas de metro avanzados, infraestructura moderna y un desarrollo urbano comparable al de muchas capitales europeas. Es una sociedad altamente alfabetizada y multilingüe. Y conviene recordar algo básico que la islamofobia mediática suele borrar y es que los iraníes no son árabes, son persas de origen indoeuropeo, herederos de una civilización de más de 4,000 años de antigüedad, una de las más antiguas del mundo junto con la china y la india.

La narrativa dominante insiste en presentar una tiranía misógina. Sin embargo, Irán es posiblemente el país de su región con mayor presencia femenina en universidades, servicio público y medios de comunicación. En ciudades como Isfahán o Shiraz la vestimenta femenina es diversa, la participación profesional es amplia y la integración social dista mucho de la caricatura de encierro absoluto. El uso del velo, además, tiene una historia política: durante la dictadura del Sha fue también símbolo de resistencia frente a la modernización forzada y la represión policial. ¿Por qué esa parte nunca se cuenta?

La hostilidad occidental hacia Irán no comenzó en 1979. A principios del siglo XX, el Imperio Británico explotaba el petróleo iraní mediante la Anglo-Persian Oil Company, hoy British Petroleum, dejando al Estado persa con beneficios marginales. En 1951, el primer ministro democráticamente electo Mohammad Mossadegh nacionalizó la industria petrolera, inspirado en la expropiación de Lázaro Cárdenas. Su delito fue afirmar que el petróleo pertenecía al pueblo iraní.

La respuesta fue la Operación Ajax: golpe de Estado orquestado por la CIA y el MI6 en 1953. Financiamiento de paramilitares, sobornos a militares, guerra mediática para simular un levantamiento popular inexistente, por si se les hace conocido. Mossadegh terminó bajo arresto domiciliario tras un juicio manipulado. Occidente reinstaló al Reza Pahlavi como dictador absoluto. La SAVAK, entrenada por la CIA y el Mossad, torturó y eliminó opositores durante décadas. Esa era la “estabilidad” aceptable. Esa era la preocupación occidental por el “régimen” represor y misógino.

En 1979, la Revolución Islámica expulsó al régimen títere. Desde entonces, la confrontación ha sido estructural. En los años ochenta, Estados Unidos respaldó al Irak de Saddam Hussein en una guerra devastadora. Irak utilizó armas químicas pero Irán no respondió con el mismo tipo de armamento. Décadas después, la acusación nuclear se convirtió en el eje narrativo, impulsado proncipalmente por Netanyahu, pero Irán no posee armas nucleares. El Ruhollah Jomeini y posteriormente Alí Jamenei emitieron una fatwa que prohíbe armas de destrucción masiva. En 2015 firmó el Plan de Acción Integral Conjunto y no olvidamos fue Donald Trump quien rompió el acuerdo en 2018. Mientras tanto, Israel posee un arsenal nuclear no declarado. ¿Quién amenaza a quién?

Pero si algo reveló el año pasado fue que la disputa ya no es solo económica o diplomática sino que es abiertamente militar y desestabilizadora.

Primero vino la llamada “guerra de los 12 días” en 2025: una escalada directa entre Israel e Irán que incluyó ataques a instalaciones estratégicas y respuestas misilísticas de alta precisión por parte de Teherán. Durante doce días, la región estuvo al borde de una conflagración mayor. La narrativa occidental habló de “contención israelí”; lo que ocurrió en los hechos fue un intercambio donde Irán demostró capacidad de disuasión real, golpeando objetivos militares con precisión milimétrica y obligando a recalibrar la ecuación regional. ¿Se suponía que un país “atrasado” no podía responder tecnológicamente?

Superado ese episodio, se activó el segundo frente: la desestabilización interna. Bajo la cobertura de protestas amplificadas globalmente, se intentó construir un escenario de colapso inminente. Hubo movilizaciones legítimas por tensiones económicas —agravadas por sanciones—, pero también infiltración violenta, ataques a infraestructura, campañas masivas de desinformación, uso de bots, inteligencia artificial y financiamiento externo. El objetivo no era reformar, ni defender derechos humanos, sino desestabilizar al gobierno aprovechando la crisis económica provocada por las sanciones y bloqueos financieros.

El gobierno iraní respondió con una combinación de medidas: control estratégico de comunicaciones para frenar coordinación violenta, despliegue de seguridad para contener sabotajes y activación de redes sociales y religiosas de cohesión interna. Lejos de producirse una implosión, el efecto fue el cierre de filas ante la percepción de injerencia extranjera. La historia iraní demuestra un patrón: cuando la presión es externa, la cohesión aumenta.

Efe, hola. Me gustó mucho leer toda esta reflexión. Creo que tienes toda la razón cuando defines como “imagen funcional” lo que construyen los Estados Unidos cuando se trata de definir a sus contradictores. Aprendí mucho. Me conmueve de verdad que propiciemos discusiones desde la inteligencia, que podamos disentir civilizadamente y esgrimir argumentos serios. Gracias, muchas gracias.

6 millones en el holocausto no fue falta de etica ni resignación. Te adiciono un concepto más : la realpolitik de Irán es acabar con Israel. La doctrina entonces cambia por “vida vital” en vez de “espacio vital”.
Es muy diferente cuando nos levantamis a oir pajaritos en medallo en vez de bombas en Israel.

Abrazo Alberto , te leo siempre y valoro tú dedicación con la columna.

Abrazo

Gracias por tu aporte. El holocausto es una tragedia de la humanidad, también es una tragedia la masacre sionista del pueblo palestino. El gran aprendizaje es entender que en términos de historia, de sobrevivencia, de pensamiento, de “causas”, de moral, no existe una línea recta. Todo está lleno de matices ¿No era Montaigne el que decía que no es la mentira la enemiga de la verdad, sino que la enemiga de la verdad es la certeza? Abrazo.

La falacia de los seis millones de judios viene desde antes de la segunda guerra mundial..
Y lo de los millones de ayatola son otro bulo sin sentido… lo mismo que los tales millones que se beneficiarán con los experimentos en la nave espacial…mientras en los mismos estados unidos se mueren miles de personas por falta de atención medica frente a enfermedades sencillas ó por consumo de fentanilo…!!! Que no es un bulo..!

Negacionismo? Sera negacionismo el acuerdo de HAABARA entre Hitler y los sionistas? Un historiador no puede estudiar “cientificamente ” el holocausto porque le aplican la tal censura del negacionismo, diseñada en los centros de control mental de operaciones psicologicas sionistas del Hasbará.

El mismo ni siquiera tiene nombre, pero en todo caso es un sionista
Una prueba palmaria de aquellos 6 millones podría ser de utilidad para desmontar la negación, pero nada, nunca la dan completa, solo hablan de casos aislados o parcialidades. Es una narrativa para hollywoodenses

Ufff! Quedé anonadada con los comentarios! Muy bueno un debate, pero hoy viendo las declaraciones del loco del norte preocupa más el momento actual. Gracias don Alberto por sus columnas y yo sigo firme echándole cabeza a todo!!!!

Hola Helena. Muchísimas gracias por tanto interés. Gracias de verdad.A mi hace feliz suscitar conversaciones reflexiones. Ese era el sueño cuando tomé esta iniciativa.

Agradezco los aportes históricos al debate y reconozco humildemente mi ignorancia sobre guerras. Toca decir como el famoso filósofo Socrátes pero prudentemente ” Solo se , que algo nos ha tocado presenciar, sopotar por políticos en toda la historia universal durante este antropoceno; que creen ser supermanes” vaya, vaya…..

Lo dicho. Además de ser un interesante y divertido debate, yo aprendo mucho. La lección de EFE ha sido muy muy interesante. Yo siempre he pensado que también en el caso de Trump y EEUU hay algo tremendamente preocupante, (la…inmensa estupidez e ignorancia es la base fundamental del comportamiento norteamericano… Escrito por Eduardo, no por mi). Resulta Trump obtuvo 7 millones de votos. Y eso sí es preocupante. El argumento de que son engañados o envolatados por los medios puede ser un argumento pero no es suficiente. Más bien me convence que el norteamericano medio es un “pequeñísimo imperialista” que aprueba todas las guerras de sus líderes y lo que no perdona es que las pierdan. Además Trump nota sido la única bestia guerrista. TODOS los presidentes lo han sido, y han iniciado guerras y sembrado la muerte por el mundo, Hasta el admirado Barac Obama no fue distinto e igualmente el admirado Clinton. He leído ahora los comentarios sobre la conducta de Trump por parte de la prensa occidental. No es que le critiquen los bombardeos indiscriminados sobre pueblos, escuelas y hospitales y cause la muerte de tantos, no es que le critiquen el apoyo a un genocida como Netayau, Lo que le critican y no le perdonan es que haga una guerra tan torpemente y que la vaya perdiendo. Al norteamericano medio le importa un pito el dolor de otros países, le importa es su bolsillo. Le importa que la gasolina vaya subiendo de precio, que los sirvientes que limpian sis inodoros sean ya escasos, que las cuotas de sus tres o cuatro tarjetas descrédito sean cada vez más costosas. La cultura del norteamericano medio es la de un depredador. Saludos a todos. Posdata. El mismo no se entiende ni él mismo. QUÉ CONFUSION MENTAL.

Hola Hugo. Más que interesante tu reflexión. Ciertamente la cultura imperante en los EEUU está asociada a todos estos conceptos que expones y el sesgo intencional y maniqueo de los análisis y calificaciones que hacen a los países y gentes del resto del planeta es más que perverso. Gracias por leer y comentar.

Perdón don mismo. EU no da puntada sin dedal. Todo lo espacial es un proyecto mega inversionista de grandes corporaciones financieras y del gobierno. Hay que estar en otro planeta para pensar que EEUU quiere ” beneficiar” a la humanidad.

Gracias por todos los comentarios. Todos los días aprendemos más. Personalmente más me convenzo que el problema entre Israel y el mundo fundamentalista islámico tipo chíita, no tiene solución, y querámoslo o no, se tendrá que definir entre ellos dos sólitos como cuando en la barra para dos de los muchachos que no se podían ver, ya era necesaria la pelea final para que dejaran de joder!! Pero resulta que uno de ellos manipulaba al macancán del barrio y lo metía también en la pelea: ” Lo que es con él es conmigo” y cuando al macancán se le complicaba la cosa y se quería echar para atrás, el pelaito arrecho y fastidioso le decía que “quiubo pues, ¿no era pues que eras tan berraco?” y todo se complicaba otra vez, pues como ahora el daño es cada vez mayor y en el caso del macancán de Trump la barra se le dividió y no saben a quién apoyar, salvo los cipayitos colombianos que no tienen dudas… El chiquito arrogante en este caso Nethanyau, sigue instigando a Trump y no cesa de bombardear, mientras el otro ya con las calles pidiendo su renuncia está peleando contra una megalomania narcisista, que a sus ochenta años y un problema vascular le está quitando el sueño.
¿Qué irá a pasar? El plutonio enriquecido lo dirá.
Ni Jehová o Yavé, o hasta el mismo Alá, lo permitan !

Hola Juan Fernando. El tema es decididamente complejo por el carácter caótico del pensamiento de algunos de los protagonistas y los entramados geopolíticos y económicos en juego. El resultado final es incierto.

Responder a Hugo Hernán Ceballos Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *