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La fiesta de la insignificancia.

Por Alberto Morales Gutiérrez

Mire usted que los comportamientos y las intervenciones públicas y privadas de algunos gobernantes actuales, resultan tan deshilvanadas, exóticas o grotescas, que suscitan no pocas controversias en las que, indefectiblemente, se incorporan dudas sobre su salud mental.

Voces autorizadas se apresuran a clarificar que no se pueden confundir “opiniones con diagnósticos”, y hablan del imperativo de recopilar evaluaciones pormenorizadas y aplicación de técnicas respaldadas por la evidencia científica, antes de emitir declaraciones públicas sobre la salud de este tipo de personajes. Pienso que a las autoridades médicas les asiste toda la razón.

De esta manera, se ha concluido que, en los casos de Trump y de Petro, que son los más sonados por su retórica y comportamientos, lo aconsejable es no analizarlos desde una perspectiva patológica.

Ahora, la verdad es que las intervenciones de ambos en la última semana, han dejado un reguero de frases “célebres” que son francamente hilarantes, y me han llevado a otra conclusión.  

Mientras Trump degrada el discurso estratégico que, en el marco de las confrontaciones bélicas, exige toda la minuciosidad en su elaboración y el despliegue de una gran inteligencia; Petro la emprende contra Shakira en un consejo de ministros en Ipiales, porque han de saber, señoras y señores, que “en la sexualidad juega el cerebro”

La verdad es que ya ninguno de ellos dos, sorprende a nadie.

Las frases rimbombantes de Trump no son de su autoría: “Operación furia épica” que es como se denominó ese intento inicial de una acción rápida que eliminaría a Irán, no fue creada por él/ tampoco “una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás” / o “vamos a devolverlos a la edad de piedra que es donde pertenecen” / ni “es posible que se pierdan ⁠las vidas de valientes héroes estadounidenses y que tengamos bajas, como suele ocurrir en la guerra, pero no lo hacemos por hoy. Lo hacemos ​por ​el futuro, ‌y es ‌una misión noble“. Todas ellas son narrativas construidas por Stephen Miller, un sujeto despreciable y de mala calaña, que ejerció en el pasado como director de comunicaciones de varios congresistas republicanos y escaló a consejero de Seguridad Nacional en el primer gobierno de Trump y a subdirector del Gabinete de Políticas de la Casa Blanca, en la actualidad.

En las noches o al amanecer, Trump escribe de manera solitaria en su plataforma Truth Social y es común que se salga de madre: “…¡abran el maldito estrecho, ustedes malditos bastardos, o vivirán en el infierno – SOLO VEAN CÓMO LO HAGO! Alabado sea Alá”.

Petro, por su lado, cuya autoestima en el uso de la palabra es irracionalmente alta, considera que no requiere de ayuda para sus narrativas, lo hace de manera autónoma. En Ipiales, el pasado 13 de abril, luciendo gafas oscuras a las 6 de la tarde y con una indumentaria extraña para la ocasión, explicó el uso de esos lentes aduciendo que eran por prescripción médica, debido a que “he visto tanta belleza exuberante en Colombia que ya los años hacen que se me desgasten los ojos…mi causa se llama belleza exuberante”.

Es de antología su reflexión (¿?) sobre la frase de la canción de Shakira “Las mujeres no lloran, las mujeres facturan”, porque alejándose de la intención de la autora, se regodea “enseñándonos” que “el cuerpo no se vende, porque es de la vida no del mercado, ni por poquito ni por mucho, porque se vuelven esclavos y esclavas…el contenido y las formas van juntos… el contenido determina la forma, la forma hermosa dura una noche o dos…forma sin contenido se esfuma”.

Ambos se mueven, hablan, gesticulan para la historia. Sueñan con ser, ellos mismos,  voces e imágenes imperecederas, eternas. No digo que estén enfermos, pero son un par de ególatras indomables. Es sorprendente cómo ellos hablan y actúan sin consideración alguna sobre las consecuencias. No tienen la más mínima idea de su condición de insignificantes. La misma condición que tenemos todos.

Al utilizar esta última palabra, no pude menos que recordar a Milan Kundera y su última novela: “La fiesta de la Insignificancia” (Tusquets 2014)

Si usted busca una definición, encontrará palabras tales como intrascendencia, pequeñez, levedad… ¡es fascinante!, también aparece la misma palabra utilizada en “La insoportable levedad del ser” (Tusquets 1985)

Esa “fiesta” es un libro corto, extraordinariamente bien concebido y de gran inteligencia. El primer capítulo es una meditación sobre el ombligo, que se hace el primer personaje, Alain. Pero no sobre cualquier ombligo, no. Lo hace específicamente sobre los ombligos seductores de las jovencitas que caminan por donde él transita y que, gracias a los devaneos de la moda, ellas exhiben deliberadamente.

El libro trata de la relación y de las conversaciones de cuatro amigos, en las que, abordan temas de enorme trascendencia. En ellas confluyen desde el erotismo, pasando por Hegel, hasta la figura de Stalin. El humor es la constante, aun en medio del fantasma de la muerte, que está ahí.

Y entonces, entendí la profunda relación que existe entre los dos textos, cuando me entero que el título inicial que Kundera pensó para “La insoportable levedad del Ser”, fue “El planeta de la inexperiencia”. Una conexión que es, en términos literales, la relación entre lo que hacemos, lo que decimos y lo que deseamos. Es cierto: cualquiera sea la decisión que tomemos, la palabra que digamos, siempre nos queda vedado saber qué hubiese sucedido en caso de haber tomado una decisión diferente. Eso es lo que Kundera entiende por inexperiencia y lo hace concluir que ella es “una cualidad de la condición humana”. En las épocas de la universidad, un amigo definía, divertido, que la experiencia era ese peine que nos entregaban cuando ya estábamos calvos.

Suena a ingenuidad que, ya Trump, ya Petro, jamás piensen en las consecuencias. Se desbordan, posan, vociferan, deciden; en la lógica de que sus países los necesitan y no pueden vivir sin ellos; hablan con la idea de que ellos son poseedores de la palabra final. No miran atrás ni miran adelante. Ellos son el único porvenir. Jamás van a saber qué habría sucedido si hubiesen dicho o hecho algo diferente.

Allá, desde la página 135 del libro, Ramón, uno de los amigos, le explica a Alain: “la insignificancia, amigo mío, es la esencia de la existencia. Está con nosotros en todas partes y en todo momento. Está presente incluso cuando no se la quiere ver: en el horror, en las luchas sangrientas, en las peores desgracias…” pero eso, ni Trump, ni Petro, ni los insignificantes encumbrados, los insignificantes escaladores, ni el resto de los insignificantes que desconocen su condición, son capaces de entenderlo. Entender la insignificancia “es la clave de la sabiduría”, concluye Ramón. Creo que eso es totalmente cierto. Creo también que esa fue siempre la lección que pretendía dejarnos Milan Kundera, cuando escribió todo lo que escribió a lo largo de su formidable vida intelectual.

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37 respuestas a «La fiesta de la insignificancia.»

Hola Sandra, muchas gracias por tu lectura y comentario. La verdad es que estos personajes solo se miran al espejo.

Puestos a escoger…
Me parece desproporcionado el parangón de este par de megalómanos insignificantes: mientras uno juega a destruir el mundo para salvarlo después de millones de cadáveres, el otro juega a que el mundo lo aplaude mientras se mira el ombligo y dice pendejadas que puede que no salven al mundo pero no lo matan, aunque él insista, como un loco, en jugar a salvar el planeta entero antes de que ocurra la hecatombe.
La diferencia no es insignificante. Y tampoco lo es el ejercicio de nivelarlos en las consecuencias de sus discursos.

Hola Julio Roberto. Gracias por leer y comentar. La verdad es que el texto está enfocado solo en la megalomanía y no en los alcances de sus delirios. Creo de cara a su obsesión por ser el más astuto, el más genial, el más bello, están en igualdad de condiciones, pero claro, es solo mi opinión prsonal.Te reitero mi gratitud.

Es cierto querido Alberto: Somos seres incompletos y si se quiere muy pequeños e insignificantes. Tan pequeños, que nos es dado tal vez por compasión, el disfrutar de la grandeza que nos rodea, de la divinidad y la perfección. Ante tal magnitud las frasecitas y las pendejadas de Petro y Trump son tonterías mientras no definan situaciones que pongan en peligro la dignidad y la seguridad humanas. Somos seres colectivos y, querámoslo o no, necesitamos de un mínimo ético y de un bienestar básico que sujetos como estos ponen en riesgo. En el caso de Petro sus descaches “intergalácticos sexuales” son nimios ante sus pretensiones y logros sociales de una gestión que creo ha sido hecha con amor por los excluídos y por la integridad del país. Por el lado de Trump el caso es bien dierente, grotesco y peligroso pues lleva al mundo a la posibilidad de una catástrofe nuclear.
La pedantería en el caso de Petro tiene aristas simpáticas. En el caso de Trump, peligrosísimas.

se trta del poder y la cultura, de los egos y la conciencia dificl que esas dos competecias se den en unas personas cuyo ego es elevado y que incultura esta fundamentada en que se creen con una basta cultura buena columna como siempre aunque no son solo esos dos estan los uribe los nethanyau los putin los milei y muchos mas gracias port permitirnos leer tus columnas

El diagnóstico dado por una una psiquiatra sobre Trump, que bien podría dictaminarse para Petro.. Peligro de extinción.
“Tiene armas a su disposición como para destruir el planeta siete veces”

Siento que estamos ante una emergencia psiquiátrica crítica, por lo que he tenido reuniones y he escrito a los cuatro expresidentes vivos. Estamos en una situación que no puede esperar a un juicio político o a la enmienda 25 (la que inhabilita al presidente), incluso si llegaran a suceder. Los peligros deben ser contenidos ahora, en gran parte porque tenemos a un presidente que está en crisis psiquiátrica y nadie actúa y él tiene el control de 5.000 ojivas nucleares.

Debido al nivel de deterioro psiquiátrico del presidente y a la tecnología que tiene a su disposición, no solo armas nucleares, sino también el ejército más poderoso del planeta. Puede estallar fácilmente en un ataque de ira impulsivo que podría significar la aniquilación de la especie humana. Tiene armas a su disposición como para destruir el planeta siete veces.

En medio de la guerra de Irán dijo que “toda una civilización morirá esta noche”.

La emergencia se ha vuelto inminente. Hemos hecho una llamada a los miembros del Congreso para que actúen, porque no podemos esperar a la enmienda 25, como se está comentando. Estuve muy involucrada en las discusiones sobre la enmienda 25 en su primer mandato. Me reuní con más de 50 miembros del Congreso y se estaba avanzando en la creación de un organismo que pudiera destituir al presidente por incapacidad. Y en ese momento fuimos frenados por la Asociación Americana de Psiquiatría.

Estamos señalando signos de peligro para el público por razones aparentemente psiquiátricas, y esa segunda parte es un deber. Es una obligación que puede ser legalmente vinculante. Desinforman al público al confundir ambas cosas. Nadie está tratando al presidente. Estamos protegiendo a la sociedad, que es una de nuestras principales obligaciones según el propio código ético de la Asociación Americana de Psiquiatría.

El historial de violencia pasada es un predictor de violencia futura. Ha sido verbalmente agresivo. Ha empleado retórica violenta. Ha presumido de agresiones sexuales. Ha mostrado afinidad por dictadores brutales. Ha demostrado atracción por armas peligrosas, incluidas las armas nucleares, diciendo cosas como: “¿Para qué las tenemos si no las usamos?”. Es imprudente e impulsivo en su comportamiento y en la toma de decisiones.

Hemos observado que no es capaz de asimilar hechos, información o consejos críticos. No procesa esa información. No es capaz de pensar en las consecuencias antes de tomar una decisión, ni de mantener una decisión estable. Cambia de postura repetidamente y no logra mantenerse en contacto con la realidad. Todo esto apunta a una incapacidad mental.

Está mucho peor. Presentamos una declaración de preocupaciones médicas hace un mes, a petición de senadores, en la que indicamos su empeoramiento en el funcionamiento cognitivo, de sus creencias grandiosas y delirantes, que de nuevo son peores, en las que se representa a sí mismo como el Papa, como un héroe guerrero, arrojando heces sobre civiles, y ahora se representa como Jesucristo.

Hablamos de un juicio gravemente deteriorado y de un control de impulsos muy afectado. Ha abogado por el uso de la fuerza letal contra civiles y ha alentado ejecuciones extrajudiciales. También presenta una pérdida significativa de autocontrol, lo que es desinhibición, quedarse atrapado en los mismos pensamientos o acciones, así como conductas compulsivas, como 150 publicaciones en su red social en una noche, además de una fijación en supuestos enemigos, ideas persecutorias, ataques desproporcionados a individuos e instituciones. Y una amenaza a la seguridad.

Una de las primeras cosas que se pierde cuando empeora la salud mental es la introspección o la capacidad de reconocer que algo no está bien. Cuanto más se adentre en la espiral psicótica en la que se halla, menos reconocerá que hace algo mal. Negará que tenga cualquier deterioro y actuará en dirección opuesta a lo que sería bueno para su salud.

Con kundera la cosa es sencilla…” los amores como los imperios terminan cuando se acaba la idea que lo creó..”
Mas o menos así es el epitáfio..!!
Pero con el poder la cosa es mas paulatina porque se va pudriendo lentamente como un banano…perdiendo sus azucares y ellos lo saben pero prefieren ignorarlo a pesar de que todos los estamos mirando.

No quise leer la columna porque, otra vez, dele con Petro. Entiendo muy bien que es soberbio, un tanto narciso, testarudo, y, bastante llevado de su parecer, parece que no escucha a nadie…pero, comparar a Trump con Petro es un despropósito: el primero es un abominable criminal y genocida y, además, absolutamente egoísta y mezquino; Petro no es nada de eso, todo lo contrario. Y, no podemos olvidar que ha sido el peor presidente de nuestra historia para las detestables élites del establecimiento gansteril y bandidesco a quienes les frenó (en lo que se pudo) el saqueo del erario y el usufructo exclusivo del Estado. Uribe enriqueció a las élites y empobreció al pueblo; Petro ha hecho todo lo humanamente posible para reivindicar las aspiraciones del pueblo y dignificar su vida, y, ha luchado contra toda la derecha (y, también, como no, contra formadores de opinión que se precian de progresistas) para sacar a Colombia del mierdero en que Uribe y Duque, principalmente, la dejaron. Solo por ésto debe ser tratado con un poco más de consideración. Veo que usted no le ve nada bueno y lo entiendo…es de la misma cuerda de ese envidiosos y farsante de Jorge Robledo, todo un pobre diablo que ahora apesta.

Hola Edgar, me gusta mucho que participes y que disientas. La verdad es que esta reflexión de hoy hace referencia al contraste existente entre los ególatras (y Petro lo es) y eso que Kundera llama la insignificancia. No hay juicio de valor sobre su gobierno que, desde luego no me persuade. Mientras escribo, no puedo menos que pensar en la decisión dek presidente de nombrar a Daniel Quintero como superintendente de salud, quien no se ha destacado precisamente por ser un cuidador del erario público. Sus niveles de corrupción son, groseros, por decir lo menos. Abrazo

Los políticos en cuestión como tantos otros delirantes deberían estar en la mismisima Cuba de su Guantánamo del alma o en africa via elicotero con a yerbatera y el muelas…..para que vivan bien sabroso..

18 parrafos haciendo un paralelo entre Petro y Trump: Difícil tarea esta de analizar, digerir y sintetizar en pocas palabras lo entendido. Donald es la continuidad de lo mismo: un imperio en franca decadencia que se niega a dejar a las naciones del mundo en paz: los USA acumulan a lo largo de su historia + de 50 invasiones, a donde van someten, esclavizan y roban los recursos y riquezas naturales en nombre de la democracia. Fácil es hacer la trazabilidad de los marines: × donde pasan, los gringos dejan países empobrecidos, sin industria y con infraestructuras derruidas que ellos reconstruyen, a su acomodo, respondiendo a sus intereses y usando × supuesto empresas estadinenses.

Petro es diametralmente opuesto: después de 213 años de gobiernos hegemónicos llega un mandato progresista, las diferencias son notorias: × vez primera los nadies tienen presencia en la nacion: los ninguneados de siempre poseen cédula de ciudadania. Ningún gobierno en siglos hizo algo distinto a enriquecerse y llenar los bolsillos de sus amigos y socios robando el erario. Guatavo es un caso raro: es el único politico que no roba, de el se puede decir lo que sea, pero no se ha quedado con un peso, Petro no es un ladron. Si, sus discursos son extensos y a veces demasiado largos, pero didácticos: cada uno es una clase magistral de cultura general.

Por donde se mire, el gobierno petro es el mejor de cuantos hubo en Colombia: las inversiones en educación, salud, ciencia y tecnología son las + altas de la historia, el mandato del cambio hizo lo que ni Pastrana, Uribe, Santos ni Duque: esos hampones son expertos solo en delinquir; tuvo que llegar un exguerrillero para que los militares recibieran un trato digno: la tropa, la fuerza aeroespacial, policía y la naval están 300% mejor que antes. El campo es otro gran beneficiado: Petro hizo solo y × encima del Congreso la mayor reforma agraria de la historia: fue él quien cumplió el primero de los acuerdos de La Habana: va 1’000.000 de hectáreas de tierra fértil devueltas a los campesinos pobres y desplazados a quie es Uribe les robo sus minifundios.

Las grandes empresas son quizá las + beneficiadas: en 3 años reportan sustanciales ganancias: con el progresismo, los ricos son + ricos y los pobres menos pobres. Las divisas × turismo internacional superan a las utilidades derivadas de la venta de hidrocarburos: en 2 años nos visitaron + de 20’000.000 de turistas: todos quieren conocer el país de la belleza. Por primera vez se habla del valor agregado al café: ya está en marcha la producción de vinos y alimentos fabricados con nuestro producto insignia, otro tanto pasa con el cacao, ambos renglones atendidos × desmovilizados que dejaron los fusiles y son ahora parte de empresas dedicadas a exportar.

Lo he dicho y lo repito: no soy petrista ni caudillista, a nadie endioso pero amo mi patria, voté por Gustavo y no me arrepiento: en tres meses entregará un país mucho mejor que aquel que recibió: Petro habrá hecho en 4 años muchas + cosas buenas por Colombia que todos los gobiernos anteriores en 40. Que Gustavo usa lentes oscuros en la noche, que se pone zapatos ferragamo, que habla de Shakira… cosas ciertas pero intrascendentes, × que también va a los USA y le canta la tabla a Trump en su cara, asiste a foros mundiales y da cátedra en asuntos ambientales, visita China y multiplica, lo mismo que en oriente las exportaciones de banano y café, hoy está en Europa y es aplaudido × su conocimiento en política global: el presidente Petro es hoy un líder mundial.

Escribo sobre sociologia, me ocupo en registrar someramente lo que pasa en el mundo y en mi pais. No hago campaña a ningún candidato, pero volveré a cumplir con mi deber y derecho ciudadano, si: mi voto es para Cepeda y Quicue, esa dupla es la segura ganadora de las elecciones de mayo. Soy un convencido: “SOLO EL PUEO SALVA AL PUEBLO”, encuentro esa sentencia una máxima indiscutible; × eso apoyo y como la mayor parte de la población estoy de acuerdo con la constituyente: único camino para resolver los graves problemas que aquejan la nación. Ya el Congreso, como cosa rara dio luz verde: empezó la primera fase: son 5’000.000 de firmss los que reuniremos en tiempo récord, la norma exige la mitad, pero vamos a demostrar que el constituyente primario tuvo, tiene y tendrá siempre la razón

CON EL PUEBLO, CON LAS URNAS, AL PODER !!!

Muchas gracias Álvaro por tu reflexión. Es notable la pasión con la que analizas y evalúas el gobierno de Petro y lo respeto, aunque no lo comparto. He mirado críticamente la convocatoria al pragmatismo y a la “real politik” que me hacen mis amigos petristas, para justificar las alianzas extrañas con la vieja política, la persistencia en dejar al frente de Ecopetrol a un personaje tan siniestro como Roa, o el irracional nombramiento de Daniel Quintero en la Superintendencia de Salud.Me arguyen que son cosas necesarias para poder llevar a cabo los cambios. Y miro el saqueo de la UNGRD protagonizado, ya no por representantes de la oligarquía sino por cuadros del partido del cambio y lo que siento es que hubo un engaño descomunal.

Difícil comparar, podemos caer en la falacia de falsa equidistancia. Partamos de un principio instrumental del “estado profundo” para controlar y manipular. Uno de sus pilares fundamentales el control de la percepción y el control de la atención mediante la creación de dramas narrativos continuos como fachadas para mantener distraída la mente del ignorante. Ese es el papel de Trump que lo hace con maestría para crear el caos funcional a ese poder que se enriquece cada vez mas con este modelo. El Caso, Petro, son solo dramas de supervivencia para distraer las mentes que disfrutan del chismecito social.

Debo decir que estoy totalmente de acuerdo con el señor Álvaro Bravo Larraniaga y, por supuesto, en desacuerdo con usted que vuelve a lo mismo, a los escándalos tan trillados y machacados por los medios corporativos al servicio de los “bandidos del poder” como es el caso de la UNGRD, una entidad que nació podrida y se convirtió en la caja menor de los políticos de los ominosos partidos políticos de oposición, como el Centro Democrático y Cambio Radical, que no han dejado gobernar a Petro; que corrompieron esa entidad y todas, absolutamente todas, las entidades e instituciones del Estado; que infestaron de hampones todas las Altas Cortes y los Organismos de Control; que han saqueado sin misericordia los dineros públicos; que han frenado el desarrollo del país y le han entregado nuestros recursos naturales a las grandes multinacionales; que han gobernado en pérfida alianza con las hordas paramilitares y han anegado en sangre toda la geografía del país; que han despojado de sus tierras a humildes campesinos; que han hundido todas las reformas sociales para favorecer a grandes empresarios y banqueros en detrimento del sufrido pueblo; y, que ahora, pretenden recuperar el poder ejecutivo para continuar con el saqueo que Petro les frenó. Usted sabe muy bien que la UNGRD, para poner solo un ejemplo, estaba podrida desde el inicio y que Olmedo López, un detestable traidor (como Jorge Robledo), contrarió las órdenes de Gustavo Petro; sabe usted muy bien que la podredumbre que Uribe dejó en todo el aparato estatal fue de dimensiones colosales y que se precisan varios gobiernos progresistas, y con mandatarios honestos como Petro y ojalá Cepeda, para erradicarla. Roa y Quintero no son de mis amores, como tampoco la Sarabia y algunos otros funcionarios, pero eso no descalifica la colosal tarea que ha hecho Petro para devolverle la dignidad y la esperanza a un pueblo eternamente atropellado y expoliado. Petro es un hombre absolutamente honesto que no se ha robado un peso y, eso solo, amerita no descalificarlo de la manera tan sesgada y “apasionada” como usted lo hace. El apasionado no es el señor Álvaro Bravo, el apasionado es usted que, como Jorge Robledo, no puede ocultar el odio visceral que siente por un gobernante que, solito, ha derrotado al establecimiento gansteril, a los hampones del Congreso y las Altas Cortes, y, por sobre todo, a esa prensa vendida, a esos medios de comunicación de las élites, y a esa catremanada de periodistas y formadores de opinión que han engañado y manipulado al pueblo por décadas.
Yo, que ya estaba en el M-19 antes del robo de la espada, no idolatro a nadie, soy ferozmente independiente e iconoclasta, desprecio el poder y a los poderosos, no recibo órdenes de nadie, y nunca he ganado un solo peso de cuenta de mi accionar político que parte de 1970 cuando Carlos Lleras Restrepo le robó las elecciones al general Rojas Pinilla. Digo lo que pienso sin pedir permiso…y no sirvo a los intereses de nadie. Defiendo a Gustavo Petro tan visceralmente como usted y Robledo lo atacan porque es un hombre honesto, valiente, y genuinamente comprometido con las causas del pueblo y, también a Iván Cepeda, por quien votaré.
Quienes odian a Petro, y por reflejo a Cepeda, pueden votar por esa detestable supremacista blanca de familia esclavista que detesta a los indígenas y a los negros y desprecia a los pobres, y que ha dicho que gobernará bajo la égida de Álvaro Uribe. También pueden votar por ese payaso inculto, pícaro, zafio, majadero, y abominable rufián que dice que va a “destripar a la izquierda”.
Creo que usted, con su brillantez e incuestionable capacidad intelectual, le hace un flaco favor a la causa progresista atacando tan vehementemente a Petro y desconociendo sus muchos aciertos.

Gracias Edgar. No soy capaz de ver la gestión que tu vez con tanta claridad. Te creo cuando dices que no idolatras a nadie para sustentar tal vez, que en todo tu análisis eres objetivo.pero la verdad es que no puedes ocultar tu entusiasmo. Es tu creencia y la respeto.

Don Alberto me gusta leerlo aunque me parece que no le ve nada bueno a Petro; yo me identifico con el progresismo y espero con mucha angustia que tengamos que seguir sepultados en la corrupción establecida por los doscientos años que tuvimos en todos los gobiernos que no hicieron sino alimentarse de esa corrupción que desgraciadamente también apareció en el gobierno del cambio. Veo con placer que hay gente que ve cosas buenas en el mejor presidente que hemos tenido, con sus falencias y defectos. Muchas gracias por ponernos a echar cabeza!

Hola Helena. Pienso que todos soñamos con un país mejor, soñamos con la equidad, con la paz, con la inclusión, son sueños legítimos, altruistas. Es un sueño loable y legítimo. Todos los explotadores, los miserables, los que solo piensan y actúan en la lógica de favorecerse individualmente ellos, se oponen a ese sueño, no les gusta. Cuando están en el poder, construyen narrativas, discursos, símbolos que neutralicen a quienes persisten en ese sueño, y los engañan, los manipulan. La historia universal es la historia del engaño. La literatura, que es tan poderosa, se ha encargado de desenmascarar esas conspiraciones. “1984” de Orwell, es un ejemplo notable. Respeto mucho que consideres a Gustavo Petro como “el mejor presidente que hemos tenido” y sueño con que el ejercicio del pensamiento crítico te permita reflexionar sobre sus alianzas, los hechos de corrupción en su gobierno, su tozudez en mantener al presidente de Ecopetrol en el cargo, el nombramiento de Daniel Quintero en la Superintendencia de Salud y, de pronto, pensar en si tales comportamientos serían los mismos si fueran protagonizados por un gobierno de uno de los partidos tradicionales. Es eso Helena. Siempre agradezco mucho tu lectura. tus anotaciones.

Alberto:
No puedo dejar de lado el deseo de reopinar esta vez. Tal vez como a Edgar me asiste un gran amor por Colombia y por lo que este gobierno ha logrado con su presidente del que críticas su megalomanía y sus poses de sabiondo sabelotodo, intergaláctico clitoridiano, jetimorao, bocón y fastidioso… costeño. ¿Eso es lo que te choca, cierto?
Recuerdo que cuando paseaba por los alrededores de la pista atlética del Estadio en tiempos de la alcaldía de Quinetro, veía que todo estaba abandonado, el césped lleno de malezas, las fuentes apagadas, los jardines ajados, y me preguntaba, ¿Será que lo que dicen de Quintero es cierto, que tiene abandonada la ciudad y sólo se ha dedicado a pelear y a robar? No será más bien que lo están bloqueando para desacreditatlo y así quitárselo de encima ante la amenaza que representa por el escándalo y la destapada de la olla podrida de Hidroituango? Creí más bien que era por ese lado y ahora con las 501 – no 500- denuncias de Gutierrez que entre otras cosas resultaron sospechas coyunturales y chismorreo, me convenzo más de la charada que le han montado para deshacerse de las investigaciones que de un momento a otro, si a la Justicia colombiana le da por actuar, van a reventar con más de un azuceno de nuestras élites para la cárcel. Es mera cuestión de supervivencia, y Danielito les tiene el acelerador a fondo y están muertos de miedo y de rabia: la plata que han robado es mucha Alberto, y que un pelao del Tricentenario que vendía confiticos en los buses les venga a dañar el negocio, o un guerrillero pinchao se les meta en el camino, los tiene ardidos y no saben qué hacer.
Deben estar temblando los hermanitos Vargas Lleras y la bonita de Nohemi con Danielito y el hijo de Marino Ospina -cardiólogo-, en la Nueva EPS…
Prefiero mil veces a un bocón prepotente repartiendo tierra y poniendo a vivir sabroso a los más pobres que a un palitroque melifluo como Fajardo, o a un paraco indolente como Abelardo, o a una escandalosa sin ideas como la tal Paloma bisnieta de aquel parnasiano masacrador de indígenas.

Hola Juan Fernando. Gracias de nuevo. Me fascinan todos los comentarios de los lectores y leo con verdadero interés cada posición contraria. Creo que escucharnos desde las diferencias es un salto cualitativo de cara a la descomposición evidente del ejercicio del pensamiento. He dedicado los últimos siete años de mi vida a estudiar un tema que cada vez adquiere más importancia, pues está ya incorporado a reflexiones de disciplinas tales como la física cuántica, la neurología, las comunicaciones, la sociología, la antropología. Es el tema de las creencias. Ya tiene una dimensión de axioma la frase según la cual el mundo ES como cada quien lo mira. La verdad es que todos estamos instalados en nuestras creencias y desde ellas no solo vemos lo que consideramos es real, sino que construimos nuestros análisis. Las creencias SON NUESTRA VERDAD y en tanto SON MIS VERDADES, quien no comparta mis creencias está equivocado. Allí se origina todo. Es por ello que descalificamos, insultamos, nos reímos, despreciamos, miramos con conmiseración a todo aquel que piense diferente a nuestra verdad. Tener una disposición de escuchar, conversar, argüir sin insultar, es el ideal del ejercicio del pensamiento. ¡Que bueno sería discernir sobre el significado de las creencias!

Igual que Juan Fernando Uribe D, con quien también me identifico plenamente, deseo “reopinar” de nuevo.
Martha Hoyos Franco, excelente periodista ya pensionada, y a quien usted admira y aprecia tanto como yo, me ha enviado hoy un chat de un escrito de Daniel Arroyave Contreras titulado: “Del fraude de alias Fico”.
Dice el escrito que no hubo ningún “informe forense” de alias Fico y que lo de los 501 hallazgos penales y fiscales contra Daniel Quintero fue un “espectáculo” para la galería multiplicado por los medios subvencionados y de derecha, como El Colombiano.
Dice que cuando un juez le ordenó a la Alcaldía entregar la tal “Auditoría Forense”, la respuesta de la Alcaldía de Federico Gutiérrez fue que NO hubo informe forense y que sólo era un informe de empalme. Continúa el escrito diciendo que “Gutiérrez engañó al país, a su ciudad, y a la gente que votó por él; calumnió, intentó instrumentalizar la justicia, abusó de su cargo, usurpó funciones públicas, y, más evidente, mostró que es una mala persona y que sus verdaderas intenciones eran la venganza y dañar a otro para crecer él”. Todo ésto muy conforme con la infame y cochina manera de hacer política de la ultraderecha liderada por ese abominable y malvado bandido que es Álvaro Uribe Vélez.
Usted ha cuestionado a Petro por el “irracional” nombramiento de Daniel Quintero en la Superintendencia de Salud arguyendo, basado en el inexistente “informe forense” de Fico, que Daniel Quintero “no se ha destacado precisamente por ser un cuidador del erario público. Sus niveles de corrupción son, groseros, por decir lo menos”.
O sea, y me preocupa mucho, que si una persona tan culta y estudiosa, como usted indudablemente lo es, se traga enterita todas las mentiras de un pillo como Federico Gutiérrez, amplificadas por un mentiroso y sesgado medio de comunicación, que se lucra de una millonaria pauta publicitaria de la Alcaldía, como lo es El Colombiano, me pregunto: ¿que podemos esperar, entonces, de un pueblo que se nutre de las mentiras y calumnias que los ominosos medios de comunicación del establecimiento, como Caracol TV y RCN TV y periodistas y formadores de opinión al servicio de los poderosos…les embuten día a día, minuto a minuto, en sus cabecitas de humildes jornaleros y asalariados que no disponen de mucho tiempo para constatar lo que tan descaradamente les machacan?
Debo decirle, y usted lo sabe mejor que yo, que los medios de comunicación y los formadores de opinión como usted lo es, son los máximos responsables de la buena o mala imagen que el pueblo se forma de sus gobernantes, y son esos medios y ustedes quienes se encargan de endiosar a abyectos criminales como Uribe, o de hundir y desprestigiar a honestos gobernantes como Gustavo Petro.
Le parece a usted que el peso específico de los inevitables desaciertos que, en asuntos menores, ha tenido este gobierno, es más grave y mayor, que los muchísimos aciertos relacionados con la justicia social y dignificación de las condiciones de vida de obreros, campesinos, indígenas, y sectores populares. Le parece a usted, y es reiterativo, que es un gravísimo pecado que, como dice Juan Fdo Uribe D.,Gustavo Petro sea megalómano, sabiondo, jetimorao, bocón y fastidioso. Pero se niega a aceptar, contra la opinión de millones de colombianos que sienten que Petro les cumplió, que el Gobierno del Cambio ha hecho lo que ningún otro gobierno: gobernar en beneficio del pueblo y no de las élites.

Hola Edgar. He escrito por lo menos tres columnas en torno al tema de Fico. He expresado que considero que la resonancia de sus administraciones ha sido consecuencia de montajes propagandísticos de gran envergadura. He expresado también que el nefasto proceso protagonizado por Quintero en su operación corrupta, se pudo dar porque Fico había dejado montada la superestructura a través de la cual se conceptualiza el “modus operandi” de ese tipo de acciones nefastas y he concluido que no existe una diferencia notable entre el método corruptivo de Quintero y el de Fico. ¡Son un par de truhanes!.Así, no me extraña que la “célebre” auditoria forense de Fico haya sido una mentira. Pero en mi caso, solo en mi caso y desde mi concepción del mundo y de estos procesos, pienso – digo- que la auditoria forense sea un engaño no me permite concluir que Quintero es un personaje que debe ser exculpado de todas las barbaridades que protagonizó en Medellín y lo libre de responsabilidad en su actos criminales. Como bien lo diría nuestra amiga común, “una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa”. ¡Abrazo!

Que Fico y Daniel Quintero “son un par de truhanes” que han minado los recursos públicos, como todos los alcaldes anteriores, me parece una afirmación cierta, pero con la precisión de que Fico es mucho más rata y más abominable que todos los alcaldes anteriores. Fico es, además de corrupto, un miserable facho ultraderechista al servicio del establecimiento, cosa que Quintero no es. A Daniel “El travieso” lo quieren silenciar porque le tienen miedo y le espeta las verdades a los bandidos que Fico y El Colombiano protegen.
De manera pues que admitiendo que Daniel Quintero pueda también ser un truhán que, con su hermano, ha malversado recursos públicos, no es un arrodillado a las élites oligárquicas que han hecho de Colombia el tercer país más desigual e inequitativo del mundo.
Debo decirle, para concluir, que siempre he sido un escéptico irredimible, que no creo en verdades inamovibles, que procuro informarme por muchos y diversos medios, que no tengo ídolos, que me encante esparcir mierda, y que si afirmo que Gustavo Petro ha hecho en su mandato, y en beneficio del pueblo y del país, mucho, muchísimo más, que el acumulado de todos los gobiernos anteriores desde ese despreciable neoliberal de mierda de César Gaviria hasta el hiper corrupto e inepto bufón de Iván Duque…y a usted, con sus creencias y verdades inamovibles, le parece que Petro es más de lo mismo o incluso peor. Dice el aforismo que “no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oir”…y usted parece ser uno de ellos aferrado a su terca obstinación.

Hola Edgar. Bueno, respiraré profundo y trataré de aprender de ti, que no tienes ninguna idea fija ni un ápice de obstinación…

Ideas fijas no tengo; son cambiantes como cambiante es el mundo. Sinceramente creo que usted no tiene nada que aprender de mi, todo lo contrario. Obstinado si soy, y mucho, pero no tengo ningún problema en aceptar que estoy equivocado cuando me lo demuestran de manera contundente.
Debo confesar que sus escritos son muy buenos e ilustrativos cuando deja de lado sus odios y animadversiones contra personajes que, como Petro, tienen una alta dosis de megalomanía y sobradez intelectual que, sin embargo, no opacan sus muchas virtudes y capacidades y, muy especialmente, su honestidad, desprendimiento, vocación de servicio, valentía, inteligencia y amor genuino por el país y por el pueblo. Concluyo admitiendo que somos muy insignificantes; un insignificante fulgor entre dos eternidades. Gracias por “ponernos a echar cabeza” como dice la muy apreciada Helena Romero Herrera.

Hola Edgar. Siento una enorme gratitud con tu respuesta. Agradezco tus palabras y tu tono. Emociona saber que aunque tengamos diferencias conceptuales en nuestros análisis y reflexiones, estamos dotados de la inteligencia y la serenidad para disentir. No encuentro nada más grato en este mundo que ejercitar el pensamiento.Un abrazo.

Qué tal un gobierno diferente al de Iván Cepeda…
Qué tal!
Como dicen en los pueblos: Que Dios no quiera, que la Virgen no lo permita!

Juan Fernando Hola. Tu “oración” me da la oportunidad de hacer una reflexión adicional sobre las creencias. Imagina este escenario real en el que personas diferentes también “oran” diciendo: ¡Qué tal un gobierno diferente al de Paloma!, ¡qué tal un gobierno diferente al de La Espriella!, ¡qué tal un gobierno diferente al de Fajardo!. O, ¡qué tal una religión diferente a la de Cristo!,¡qué tal una religión diferente a la de Alá!. Cada uno de ellos está instalado en su “verdad” y piensa con toda honestidad, con toda convicción, que el resto están equivocados. Hay quienes se instalan con tal fuerza en su “verdad” que están dispuestos a matar por ella. Y entonces, como ninguno de ellos soporta la verdad del otro ni su existencia, se desata la autodestrucción. ¡Qué tal que pudieran hablar todos ellos entre ellos!

HOLA ALALBERTO Y LOS 33 LECTORES, ASÍ: CON MAYUSCULAS !..: he leído los nutridos comentarios y no puedo menos que maravillarme. Hay de todo, como en botica; tres cosas llaman mi atención:
1 A pesar de no conocer a ninguno, respeto y a pesar de no estar de acuerdo con muchos, respeto sus posturas, ya lo dijo alguien:” cada quien es cada cual.
2. Hay un consenso al ver como inapropiado el paralelo entre Donald y Gustavo, aunque noto los reiterados epítetos negativos contra Petro
3. Con todo respeto, nos quedamos en lo superficial y nos negamos a ver lo trascendental: olvidamos que hablamos del primer gobierno de izquierda.

A todas luces Trump es un individuo indefendible, representante de las + recalcitrantes posturas imperialistas que tanto daño le hacen a la globeta.

Lo de Petro es otra cosa: se trata del primer presidente de origen popular que le ha sido fiel a su clase, el no olvida su origen y sabe a quien se debe.

Que tiene defectos ?: si y muchos, pero sus virtudes opacan sus fallas, para los ciudadanos del común ( la inmensa mayoría ) el encarna la esperanza.

Es imposible, en 4 años de transparencia corregir una inercia de 213 años de absoluta corrupción ( ese mal está con nosotros desde siempre ).

“Obras son amores y no buenas razones” Un ciego puede ver la diferencia entre el gobierno petro y el acumulado de los que antecedieron a Gustavo.

Petro hizo en 44 meses muchas + cosas en bien del país que todos los gobiernos anteriores y eso que no lo dejaron ejercer el mandato que recibió en el 2022.

El camino que tomamos en el 2022 es de largo aliento, los grandes cambios no se hacen de la noche a la mañana, nosotros no los veremos, pero ya empezamos.

Nada tiene que ver la Colombia de 213 años con el pais de hoy. Necesitaremos al menos 5 gobiernos de izquierda para sentar las bases del nuevo país.

Ojalá y el esquizofrenico Donald no se salga con la suya, pues en cualquier momento ese desquiciado puede acabar con todo.

En cuanto a nosotros, atrevidamente asumo la vocera de todos para valorar y agradecer a Alberto el brindarnos este espacio de reflexión y encuentro.

Hago votos × la salud de los habitantes de la globeta azul, en especial para mis compatriotas y los resilentes buscadores de la utopía

Hola Álvaro, tus palabras me reconcilian con la vida y con la iniciativa que tuve de abordar estas reflexiones en AlAlberto, porque siento que impulsar el pensamiento crítico a la reducida escala en la que yo puedo hacerlo, rinde frutos ciertamente. Poder hablar aun teniendo ideas e interpretaciones contrarias y aprender a gestionar disensos sin agresividad ha sido un proceso fabuloso que hemos vivido en este espacio. Tu aporte y el de Edgar Jimenez ayer o antier me emocionan de verdad. Pensar en un mundo en el que todos estemos de acuerdo, en el que nunca haya objeción, muy a la manera del mundo feliz de Huxley, o el 1984 de Orwell se me antoja no solo aburrido sino insoportable. Siento con genuina alegría, que estamos protagonizando un magnífico proceso civilizatorio. Gracias, gracias, gracias.

Hola Alberto. No voy a añadir nada sobre el Presidente (con mayúscula) ya que los anteriores lo ha hecho. Pero me llama la atención tu odio a Petro. Eso _que no te deja dormir_ te aconsejo tratarlo. No es la primera vez que comparas a Petro con Trump. Y eso querido Alberto es un desacierto de aquí a la luna aunque lo camufles “inocentemente” de que las creencias de cada quien son sus verdades. Falso. La creencias pueden solo producir opiniones pero la verdad es otra cosa que tiene un gran componente de objetivida. Precisamente los periódicos fachos como El Colombiano lanzan opiniones disfrazadas de verdades, a la hora de la verdad no pueden objetivar ni una sola porque su propósito es dañar. Eso hicieron con Quintero por el odio de haber desenmascarado a los hampones de Hidroituango. Cosa que el grupo antioqueño no le perdonará jamás. Para terminar. No soy Petrista pero este hombre ha sido el mejor presidente en 200 años así sea ególatra y a veces diga pendejadas.

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