Nunca una expresión de la “inteligencia” francesa en torno a estos sucesos. Silencio total. Solo la escritora canadiense Denise Bombardier, en los días de gloria de Matzneff, participaba en un programa de televisión en donde el pederasta recreaba sus excesos, y soltó, acusadora, esta frase lapidaria: “la literatura no puede servir de coartada”. Por Alberto […]
