Categorías
Al Alberto

Alex Jiménez: cuando Bach conduce tu escritura…

Por Alberto Morales Gutiérre

Sí, todo en Colombia está muy enredado. El desafuero del sectarismo que se ha desencadenado en esta parte final del debate electoral; las miserias exhibidas, el derroche de ignorancias, las conversaciones sin sentido; parecieran presagiar una debacle inenarrable. El mundo está muy enredado.

Y entonces, en medio de esa oscuridad, asisto a una reunión de nuestro club de lectura y conozco, de viva voz, a Alex Jiménez, después de haber leído “Nace Música La Noche”, su libro de cuentos -Angosta 2025-

Salgo de ese encuentro con el corazón henchido de esperanzas.

Cuando usted digita en Google los caracteres del nombre Alex Jiménez, brotan de su computador las descripciones, vida, hazañas y pecados de un futbolista español que milita en las filas del AFC Bournemoth, inglés. Un crack.

Usted no se deja derrotar e insiste. Y entonces aparece el registro de otro Alex Jiménez, periodista del diario madrileño ABC. Es Máster en comunicación digital, trabajó en la revista Marca y en la cadena SER.

Ah, debí acotar: Alex Jiménez, colombiano, piensa usted y lo hace. Ahí si le aparece un Alex Jiménez que, como era de esperarse, no es el que usted busca. Esta vez se trata de “un cantante emergente, enfocado en música popular, el género de banda y los corridos”

Ya no hay duda. Alex Jiménez, el nuestro, es un desconocido ilustre. Es razonable que lo sea. Nuestro Alex Jménez es una “rara avis”. Es un artista en el más estricto, más completo, más demoledor sentido de la palabra.

No sé si usted se ha dado cuenta, pero los artistas se están acabando. Aunque abunda la gente que escribe, que pinta, que hace música, que comete poemas, que esculpe; su predicamento no es precisamente el arte. No, no son artistas.

Desconozco al autor o autora que definió este fenómeno decadente, pero lo comparto plenamente. Ese alguien dijo que se trata de “autores” que hacen “un pacto desesperado con el poder de la inmediatez”, que es lo que define al mundo contemporáneo.

Juan Solé, un “influencer” chileno que escribió su primer libro a los 10 años y ejerce de poeta con cierta intensidad, es un rebelde con causa. Soltó hace meses una frase contestataria para mover audiencias: “La poesía no sirve para nada. La poesía no sirve para nadie, no debería servir para nada. La poesía no le debe utilidad a nadie, y mucho meos a este mundo que todo lo consume en diez segundos”. El hombre está indignado. También está exhausto.

Gilles Deleuze (1925-1995) fue un filósofo francés de gran impacto en nuestra generación, y tenía sobre el arte una visión diferente. Hizo una afirmación sobre el tema, que terminó refundida en mi memoria y que, luego de esta experiencia de la lectura y la conversación con Alex, regresó a mí con toda su dimensión: “El arte es lo que resiste: resiste a la muerte, a la servidumbre, a la infamia, a la vergüenza” Esa resistencia habita en Alex, en su visión del mundo, en su vida cotidiana, en su obra, en su música, en sus historias. Alex es artista desbocado, brillante, genuino, libre.

Es de este Alex del que quiero hablarle.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *