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Crisis

Por Alberto Morales Gutiérrez

Yo creo que, tal vez en los últimos sesenta años, la acepción “crisis” ha sido utilizada con más regularidad, más intensidad, más cotidianidad, que nunca antes en la historia. Con ella, hemos terminado calificando muchas veces o definiendo el resto de las veces, todas las situaciones, todos los instantes. Desde la crisis de identidad, la crisis de pareja, pasando por la crisis social, la crisis de los inmigrantes, la crisis de la edad adulta, la crisis del capitalismo, la crisis de la adolescencia, la de la salud, la crisis climática; hasta lo que los analistas denominan “la crisis civilizatoria”. El listado de las crisis parece interminable.

Abusar de su uso es un problema real, porque al igual que ocurre con todo en este mundo, también las palabras se desgastan, pierden brillo y enfrentan conflictos reales desde el punto de vista de su significado y su significante.

En términos económicos, políticos y sociales, las batallas electorales que se están viviendo en el mundo este año, por ejemplo, son batallas libradas para que los electores de cada país lo “salven” de la crisis o lo “hundan” en la crisis. Colombia, desde luego, no es la excepción.

Es tan dramática la confrontación por la crisis que, quienes hemos sostenido que votaremos en blanco hoy domingo, hemos sido seleccionados, por unanimidad, como los únicos responsables de la crisis en la que se sumergirá el país. Somos los cobardes que nos negamos a adherirnos a sus candidatos salvadores.

En el año 2020, en plena pandemia, los filósofos, los economistas, los sociólogos, los médicos, los analistas; empezaron a escribir como unos desaforados, pontificando en caliente sobre esa tragedia global, esa crisis. Me sorprendía su capacidad de emitir opiniones sin un ápice de perspectiva. El primer ministro chino, Zhou Enlai, en la Sorbona, se negó a opinar sobre las lecciones de la Comuna de París en 1971, porque los sucesos de 1871 (estaban celebrando el centenario) “habían ocurrido hacía muy poco tiempo”.

Recogí con mis compañeros de oficina, 83 documentos de análisis y reflexión que se hicieron en ese año, en los que se encuentran desde los filósofos “best seller”, hasta académicos brillantes e invisibles. Fue un ejercicio formidable. Aprendí sobre la vanidad intelectual, sobre las creencias, la superioridad moral, la prepotencia, y también sobre el reposo, la seriedad y la inteligencia. Uno de los textos que más me impactó fue el aporte de la filósofa, socióloga y psicóloga chilena Angela Boitano, quien escribió para la revista Mutatis Muntandis en su edición número 14 de junio de 2020 : “Noción de crisis: acepciones, límites y actualidad del concepto”. Es desde su mirada que nutro esta reflexión.

Para empezar por el principio, es bueno saber que la palabra crisis proviene de las acepciones griegas “krinein” o “krineiti”.

Lo que resulta apasionante es que esas dos palabras griegas tienen tres significados: decidir, separar, organizar. Esto tiene su historia.

Se atribuye a Tucídides en su texto “La guerra del Peloponeso” (420 a.C) el uso más antiguo del término. El hombre recurrió a él para explicar la plaga de Atenas y organizar los hechos “en función de ciertos puntos de bifurcación”.

Tucídides separó, organizó, analizó, decidió.

Para hacerse entender, el texto de Boitano refiere la dimensión y magnitud de la crisis de la civilización indígena de toda nuestra América en el siglo XVI, que le hizo experimentar la destrucción casi total “de su mundo de sentidos y su modo de organización social”. ¡Una hecatombe!

Sobre la base de ese suceso y las reflexiones de Tucídides, ella sistematiza la crisis como “la ocasión en que emergen ciertos elementos que impactan el significado de hechos dispersos y los reordena bajo cierta coherencia construida a posteriori”. Así, los fragmentos empiezan, no solo a tener nuevos sentidos, sino a conectarse para desencadenarlo todo.

La verdad es que aquí, en América, en el siglo XVI, una civilización, una cultura, se sometió a colaborar con la fuerza invasora, que era tanto como colaborar con el mundo y el poder establecidos. Para ello tenían que ejercer una “muerte moral”, una renuncia a ser ellos mismos. Fue el precio que pagaron por mantener “su existencia física, que es el fundamento real de toda moral y toda identidad”. Echeverría. Bolivar. LA CRISIS CIVILIZATORIA. Quito. octubre 2010.

Es necesario entender que las crisis sociales, políticas y económicas, las crisis de las sociedades, no aparecen repentinamente, ni aparecen de la nada. Las crisis se van fraguando. Una vez tienen efecto, entonces se pueden entender las señales que no vimos, se van uniendo los “fragmentos”.

La verdad es que nuestro país está inmerso en la crisis social, política y económica de toda la civilización occidental. Una crisis que lleva años en proceso de cocción y, en algunas partes de ese fogón occidental, ya está hirviendo.

Todo se inició con el modelo de libre mercado, con el auge del capital financiero y la peste de la globalización . Casi, sin darnos cuenta, en nuestros países, vivimos también una “muerte moral” y renunciamos a ser nosotros mismos. Perdimos igualmente “nuestro mundo de sentidos” y nuestros “modos de organizacion social”.

Todo el relato individualista, toda la lógica consumerista, toda la estética, los deseos, los sueños, los formatos del invasor cultural y económico fueron debidamente asimilados. El “sueños americano” nos inundó hasta los poros y lo primero que lograron, en un tiempo récord, fue “derrotar el pensamiento”, como lo predijo Finkielkraut. Las señales de la “modernidad líquida” de la que habló Bauman, las reflexiones sobre la “sociedad del hiperconsumo” que denunciaba Lipovetsky y, sobre todo, la macabra aceptación del “dataismo”, el desafuero del “exitismo” , la inclinación servil ante el dinero como única medida, única aspiración, único objetivo. La resignación frente a los estragos de las redes y el culto a la IA como símbolo de progreso y como reemplazo de la construcción de conocimiento. ¡Esta es la verdadera hecatombe!

Es patética la barbarie de la ignorancia entronizada y que se sintetiza en todo lo que representan personajes siniestros, ignorantes, como Trump, Milei, Bukele, que son la expresión concentrada del pensamiento neoliberal, un pensamiento que ha contaminado además la práctica política y “pragmática” de los Petro, los Lula, los Evo; genuflexos todos ante la banca internacional y amigos de los generales y senadores estadounidenses. Ese país que es para ellos el faro de la civilización. Una vergüenza inclinarse a los pies de un imperio que agoniza.

La verdad es que la crisis de Colombia no la genera ninguno de los dos candidatos enfrentados hoy, ni el que gane. Con matices, desde luego, el neoliberalismo es su insignia común. La crisis de Colombia está integrada a la crisis social, política y económica de la civilización occidental, que decidió negarse a pensar. Los retos que tenemos, frente a cualquiera de los candidatos que gane, son enormes.

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41 respuestas a «Crisis»

Excelente columna de opinión. Verdaderamente le estoy muy agradecido con lo que escribe, me hace ver que no hay con quien votar. También votaré en blanco. Cuando les dije a unos compañeros de trabajo que lo iba a hacer, me tildaron de fascista y de ser otro causante de la crisis. Mil gracias.

Wilmar, la gratitud es contigo, por leer, por comentar. Si, el epíteto de fascista también lo he recibido, por mi posición de voto en blanco. Es muy raro todo esto. La gente parece enceguecerse y renunciar a cualquier tipo de reflexión.

Muy clara, es difícil aceptar, que el voto en blanco, mi opinión, en un minuto, serán las responsable de la crisis del pensamiento crítico. Gracias.

Flor hola. Muchas gracias por pasar por aquí, por leer y comentar. Es muy extraño el tipo de pasión que desencadenan las creencias, la manera como se distorsiona el pensamiento. Siento hoy, que hay más sectarismo e intemperancia con quienes vamos a votar en blanco que con los que van a votar por el candidato contrario. Raro.

Me encanta el detalle del personaje chino y la forma como ilustró su percepción del tiempo frente los hechos, sin prisa sin apego…
La otra claridad genial e ilustrativa es
..”una vergüenza inclinarse frente a los pies de un imperio que agoniza..”
ojalá esos colombianos de camionetas grandes y fiestas ruidosas lo entendieran.

Más que crisis política y social, lo que se ha gestado por años en Colombia, es una crisis cultural, de alli que todo se haga tan complejo. Gracias por dar tantas luces al respecto.

Sandra, me complace siempre verte por acá. Muchas gracias por tu lectura y comentario. La complejidad nos acompaña siempre.

Si la vida de todos los seres humanos fuera eterna, los periodos de los nefastos gobiernos serían solo anécdotas con amplio margen de tiempo para superar.

Cuatro años son aproximadamente el 5% de existencia en las expectativas de vida actual. En la coyuntura electoral que nos convoca, está en juego un porcentaje de existencia menos ingrata que el voto en blanco no favorece.

Yo sí me la juego por la vida, por una existencia más grata para todos, incluidos los que van con Espriella o pasan en blanco.

Hola William, muchas gracias por pasar por aquí. Observo con respeto la decisión de tu voto, la convicción que te acompaña. De eso se trata, de ser coherente con lo que se piensa. Siento que el secreto del juego democrático está en entender y aceptar que puede haber otros que piensen diferente y voten diferente. Imagínate el horror de un mundo en el que absolutamente todo el mundo piense igual. Un abrao!

Y sí, Alberto, su mezquindad es extrema. Los privilegios en que usted habita dan el confort para leer plácidamente y nutrirse de palabras para enaltecer su yo, mientras a quienes estamos fuera de esa burbuja el infortunio nos seguirá acechando, mucho más si gana su indirecto candidato Espriella.

William, no puedes imaginar el dolor que me genera tu comentario. Tu probada inteligencia no merece descalificar a quien no vota por tu candidato ni tiene la misma idea que tienes del abordaje electoral o político. No creo, de verdad, que podamos construir un mejor mundo asumiendo que las diferencias con los otros son inadmisibles, inaceptables. Confío en que una ve pase este desafuero electoral, puedas tú y podamos todos, recobrar un poco de cordura.

Difícil querido Alberto, el fundamentalismo y la tendencia a culpar a otros por las desgracias generadas al interior de los propios movimientos sociales, es más bien una utopía. Estoy contigo querido Alberto. Gracias por compartir tu reflexión, todo un valiente, si revisamos estos malos tiempos.

La defensa del voto en blanco es otro derecho de la civilidad alejada o en contraposición de los lados; extremos polarizados más en sus discursos que en los hechos en si. Tanto el cambio en épocas de crisis; vende por si solo.

Casi 20 párrafos dedicados a disertar sobre una palabra:” CRISIS”: distintos contextos, diferentes momentos históricos, diversas culturas… haciendo que todo ello converja en ese término. Yo lo cambiaria por otro quizá aún más desgastado: POLARIZACION, en efecto, esa temida palabra, presente en casi todos los discursos aplica a situaciones catastróficas.., es como si esas 12 letras tuvieran la culpa de cuanto impase debemos superar y/o problema estamos obligados a resolver: todo cuanto acontece parece atravesado por ese término; asimismo, la dichosa palabreja se nos presenta dentro de cada análisis.

Tuvieron que pasar 213 años para que llegara el primer gobierno alternativo: Colombia estuvo, desde siempre en manos de los partidos hegemonicos, ni a los liberales y menos a los conservadores núnca se les ocurrió, ni por equivocación pensar en el futuro de la nación, estaban ocupados depredando el erario, saqueando lo de todos y cuando aparecía algo, o alguien que señalaba el dolo, hablaban de crisis, entonces sacaban la fórmula mágica, acudían a lo de siempre: después de mentir y acusarse mutuamente como culpables del desastre, proponían aniquilar al otro, “destripar” al adversario, así tuvieron inicio nuestras eternas violencias: de esa forma comenzaron las interminables guerras: Gabo erro, no fueron 100, van más de 200 años de soledad y violencia y la cuenta sigue, pero eso puede cambiar, está en las manos de todos corregir el rumbo, a nada estamos condenados, PERO DEBEMOS ACTUAR. Hoy Colombia elige su nuevo presidente, tenemos 2 opciones: o nos alineamos con el desprecio a los otros, el odio, la guerra, la muerte, el crimen, la mentira y el fraude en todas sus formas O APOYAMOS LA VERDAD Y LA VIDA.

El momento no es de tibiezas, estamos obligados a tomar partido, Colombia es madre de todos y TODOS DEBEMOS ASUMIR NUESTRA RESPONSABILIDAD COMO SUS HIJOS. El voto es secreto, solo cada uno sabe por quién lo depositará, pero, no nos llamemos a engaños: votar en blanco es igual a votar contra nosotros mismos. En el 2022 11’300.000 de colombianos le dijimos si al cambio, han pasado 4 años y éste no fue posible, pensábamos que con tener la presidencia era suficiente: grave error, el verdadero poder está en el legislativo, y fue precisamente un Congreso mentiroso, arrodillado y vendido el que se atravesó a todo intento de transformación; pese a ésto los avances en lo social y economico son inocultables, las estadísticas mundiales, y las cifras del DANE son incontrovertibles: Petro hizo en 4 años muchas más cosas en bien del país que todos los gobiernos anteriores en 40. Los comicios parlamentarios fueron un éxito, la izquierda todavía no es mayoría, pero el progresismo aumentó ostensiblemente sus curules, a partir de julio 20 habrá modificación en la correlación de fuerzas, los augurios son esperanzadores.

Amable lector, lo insto a que no me crea, consulte los indicadores internacionales ellos son neutros, no se inclinan hacia derechas o izquierdas, ausculte las estadísticas, los números no mienten. Solo un dato elocuente: Gustavo recibió el tercer pais más desigual y violento, hoy la nuestra es la tercer mejor economía del mundo.

Si llegó hasta aquí, expreso mi gratitud por su paciencia, agradecimiento que extiendo, por supuesto al maestro Alberto por brindarnos este valioso espacio de encuentro y reflexión.

Hola Álvaro, gracias por participar en este foro. Respeto tu mirada y convicción.

Gracias por el artículo Alberto, da menos tristeza pensar que si gana el que pensamos que es el peor, no importa, porque la crisis está. Sin embargo aunque el voto de hoy no nos va a salvar de la crisis, si puede hacer el camino más largo y empeorar la crisis. No se si se pueda hablar de empeorar una crisis, como si eso pudiera tener niveles. Siempre será mejor tener un gobierno donde al menos uno cree o confía en que se coartará menos la libertad.

Hola Claudia. Muy bueno verte por aquí. Te entiendo. Todos los dias tenemos que tomar decisiones. A veces es más fácil hacerlo, a veces más difícil. Cada quien toma la Què considera es la mejor decisión, la Què le dictan tanto la razón, como sus creencias y su corazón. Así es como debe hacerse, respetando siempre las decisiones de los otros… ¡abrazo!

Hola Alberto. No es bueno tergiversar las opiniones para respaldar un escrito. Escribes: “los únicos responsables de la crisis en la que se sumergirá el país. Somos los cobardes que nos negamos a adherirnos a sus candidatos salvadores”. Que yo me haya dado cuenta ninguno de los comentaristas ha dicho lo que afirmas que dijimos. Un saludo

Hugo hola. Además de los comentarios que aparecen en la página del blog, llegan también a través de WhatsApp, de los grupos en los que participo y las redes sociales. Una de las cosas que me complace de este ejercicio es la manera respetuosa, inteligente y reposada con la que la mayoría de quienes participan se expresan. Lo que pretendía con lo expresado en esta columna hacía eco a lo que leo en diferentes medios sobre quienes ven de manera crítica el voto en blanco y la narrativa en general sobre el voto útil. Debí aclarar mi concepto, porque evidentemente no todo el mundo es sectario, grosero y descalificado. Te presento mis disculpas.

Don Alberto. Una pregunta ‘fregona’ a los que ‘votan en blanco’
El voto, fuera de considerarse ‘una protesta, qué aporta?

Hola Olmedo. Aporta democracia. Expresa conciencia ciudadana y aporta, así mismo, una opinión diferente. Los resultados expresan de esta manera lo que el país piensa. Los candidatos finalistas esclarecen el nivel de su influencia y entienden de igual manera el número de votantes que no se sienten representados por ellos.

Creo Olmedo que repetiste la pregunta. Tal vez creíste que la primera no había quedado registrada.

Interesante Dr Alberto su reflexión de hoy!
No podemos olvidar que lo que vivimos es una pseudo-democracia enquistada por años y adosada de todas las ” crisis” que debemos soportar los colombianos de bien .

Entre los candidatos que están en la palestra hay que escoger el menos malo. La teoría del mal menor
El voto en blanco es una opcion democrática pero equivale al abstencionismo.

Que hacemos cuando nos imponen o salen candidatos que no van a solucionar las crisis?

Cual es el mecanismo del ciudadano de a pie para salir de la crisis?

La mayor crisis es la corrupción, sin lugar a dudas. Se acabo en la política la solvencia ética y moral.

Como dice la ranchera: Cualquier tumba es igual

Un abrazo Carlos. Gracias por leer y comentar. La ética, en efecto, es uno de los problemas centrales a abordar.

Voy a poner una analogía que tiene fallas porque no todos los elementos son similarmente iguales a los que presentaba Colombia en esta elección que acaba de pasar: Están reunidos todos los siete hijos alrededor del médico, quien les presenta el siguiente dilema para el estado de enfermedad terminal pero no inmediato de su madre: reanudar los tratamientos de la medicina tradicional, suspendidos hace un mes, o aplicar un tratamiento paliativo que acorte el tiempo de sufrimiento a su ser querido. Tres hijos votan la primera opción; otros tres la segunda y el restante vota en blanco. La madre muere al cabo de un corto tiempo. ¿A qué contribuyó el voto en blanco?

Moraleja: puestos ante un irremediable dilema, nadie puede hacerse el bobo; o dicho de otra manera: desde el punto de vista de la lógica, asumir un extremo de un dilema es siempre necesario; lo contrario es huirle a la responsabilidad.

Hola Albeiro. Muchas gracias por tu aporte. Creo que este tema del voto en blanco ha sido asumido en general, con más intolerancia que nunca antes y que cada quien tiene sus motivos y explicaciones. Estoy en varios grupos de WhatsApp en donde hubo discusiones serias y argumentadas en este sentido, pues algunos de sus miembros decidimos votar en blanco y otros decidieron votar por Cepeda. Hubo un grupo en el que dos de sus miembros decidieron votar por De La Espriella. Hemos llegado en el primer grupo a la idea de hacer una reunión presencial, amigable, de compañeros y amigos, no para ser concluyentes alrededor de una verdad, sino para ampliar la comprensión. De verdad, te estaré contando.

Cuando en su casa se está decidiendo sobre el color de la alfombra de la sala, usted puede votar en blanco, pero cuando es el futuro de un país lo que esta en juego, y las opciones son entre un hombre decente y un bandido, usted no puede escurrir el bulto esgrimiendo un monton de
divagaciones filosóficas o razones pusilámines, es imperativo decidirse y no delegar en otros la elección, y es claro que buena parte de oa responsabilidad del resultado se reparte entre quienes se abstienen y los que votan en blanco, sobre todo cuando el voto en blanco no tiene opciones de ganar.

Elkin, hola. Gracias por leer y comentar. Observo una constante entre los argumentos que se construyen para denunciar el comportamiento de quienes votamos en blanco: la confrontación era entre “los bandidos y la decencia”. Era un imperativo votar por la “decencia” Pero no, esta confrontación no era entre contrarios o diferentes radicales. Nadie habla desde la ética, ni habla de la moral política.Un salario mínimo mas justo no limpia a los Benedetti, los Barrera, los Quintero, los Roa,y sus escandalosas acciones delictivas, no oculta la descomposición y actos corruptos de los burócratas del Pacto que se robaron millones. ¿No crees que la discusión ética tiene un peso específico para tomar una decisión?

William Gómez tiene razón cuando afirma que su mezquindad es extrema y su indirecto candidato es ese abominable adefesio de Abelardo de la Espriella.
Mucha perorata y mucha verborrea para hacernos creer que su voto en blanco no es lo que es: la postura de un peligroso tibio que termina haciéndole el juego a un personaje tan nefasto como lo es ese ominoso “Tigre” y, disimuladamente, enlodando la pulcritud ética y moral de una persona como Cepeda cuya honestidad, además, es incuestionable. Está usted (siempre lo ha estado) alineado con ese detestable farsante, y envidioso, que es Jorge Robledo. Ambos detestan a Petro y por extensión a Cepeda. Y, ambos, no pueden disimular el odio que los invade.
Personajes como ustedes dos, muy buenos para vomitar sandeces que adornan con todo un discurso repleto de citas y supuestamente culto, le hacen un flaco favor a ese embeleco que llamamos democracia pero que, en definitiva, es mucho mejor que una dictadura de ultraderecha como la que vivimos con Uribe y, ahora, la vamos a vivir con De La Espriella, gracias a un pueblo ignorante y absolutamente manipulado por los poderosos medios de comunicación y, no le quepa duda, por personajes como usted que, justo es reconocer, es un manipulador de más alto vuelo y con un auditorio más distinguido.
Nos quiere usted convencer que votar por Abelardo es tan inútil como hacerlo por Cepeda, y que es más útil votar en blanco.
Como si un abominable payaso, grotesco e ignorante, que no sabe nada de nada, excepto estafar; que es el candidato de Donald Trump y de Benjamín Netanyahu; que detesta y desprecia al pueblo porque es un clasista y supremacista de nacimiento; y que le va a entregar el país al imperialismo estadounidense y al sionismo internacional …fuera lo mismo que un Iván Cepeda educado en ciencias sociales en Europa; destacado parlamentario con una hoja de vida intachable; incansable luchador por las causas del pueblo y por la justicia social; que no se ha robado un solo peso del erario; que es un ser desprendido que donó a las víctimas de la Unión Patriótica los mil quinientos millones de pesos que el Estado le pagó como indemnización por el asesinato de su padre; que ha sufrido amenazas y persecución que lo obligaron a exiliarse; que ha soportado la implacable persecución del peor bandido y criminal de nuestra historia que es Álvaro Uribe; que es un hombre íntegro, respetuoso, moderado, y demócrata , como lo reconocen hasta sus adversarios políticos. No seamos. Y no sea usted irrespetuoso, ni venenoso, con quien han sufrido en carne propia dolorosas tragedias por cuenta de su compromiso político con las causas del pueblo.
Sus argumentos son tan sesgados como decepcionantes, y, debo decirle sin tapujos que usted pareciera servir a los intereses de la ultraderecha como ese repugnante y odioso esperpento de Jorge Robledo, su amigo del MOIR.

Hola Edgar. Si respondo a tu diatriba, cualquiera sea el tono, estaré propiciando el acrecentamiento de un monólogo, en el que la procacidad es su guía. No es ese el espíritu de las conversaciones que quiero impulsar en este escenario. Tu desahogo debió ser terapéutico, pero propone una estructura “argumental” propia de otros actores, cuyo perfil tremendista termina eliminando cualquier intención de diálogo. Ten un buen día hombre.

Espero que ahora que Abelardo es el presidente, que la ultraderecha volvió al poder, y que ya la izquierda progresista -que a usted le parece una mierda- ya nunca más volverá a gobernar, haya quedado muy contento. Usted contribuyó, desde su columna, a socavar el gobierno de Petro y a propiciar el retorno de la caverna al poder…su amigo, Jorge Robledo, debe estar muy satisfecho.
Hoy Colombia no solo es un feudo de los Estados Unidos y del imperialismo sino, también, un bastión del sionismo israelí, gracias, entre muchos otros factores, al cretinismo de un pueblo manipulado por los medios y también, como no, a su voto en blanco.
Sé muy bien que lo mío, que soy un panfletario, son diatribas, lo suyo es “pensamiento crítico”.

No me digás. Yo, en cambio, no envidio tus certezas. Envidio tus muchos conocimientos, es verdad. Su conocimiento, Alberto, es envidiable.
Pero una cosa es el conocimiento, y otra muy distinta la cultura, y otra, aún más distinta, la certeza de que no sabemos ni “puta mierda de nada”. Y, siendo así, don Alberto, debo decirle que usted tiene una indudable capacidad de seducción intelectual…con otros, no conmigo.
Debo decirle que conozco, desde hace años lo que es la persecución de la ultraderecha. También debo decirle que soy un sobreviviente de los Pepes…y, espero, Alberto, amigo de mis amigas más preciadas, y, también amigo usted, del más grandísimo farsante que ha parido Colombia que es Jorge Robledo….que no nos odiemos.

Edgar, hermano. Los dos tenemos ya edad, experiencias vividas, discusiones y deliberaciones, alegrías, sufrimientos, aciertos y errores suficientes, como para entender que la vida vale la pena ser vivida con intensidad, con humor, con alegría y libre de rencores. El odio enferma. Cuando joven odié a quienes me infringían dolores, a quienes no pensaban como yo, a quienes no actuaban como yo. La experiencia me enseñó que había mucha sabiduría en la afirmación de Ortega y Gasset: cada uno de nosotros somos nosotros y nuestras circunstancias. Mi sueño es que aprendamos a expresar nuestras diferencias desde el respeto, la dignidad, la integridad. Los insultos son innecesarios porque están lejos de ser argumentos. Eso se vas aprendiendo en el camino. Por mi parte Edgar, borrón y cuenta nueva. Podemos seguir discrepando, claro. Y en ese disenso, seguir aprendiendo. Abrao.

De acuerdo, el disenso y la heterogeneidad de pensamiento son no solamente necesarios sino imprescindibles para el desarrollo dialéctico en búsqueda de una verdad “más verdadera”, si cabe el término.
Esperemos que el próximo gobierno de ultraderecha sea respetuoso de las posiciones políticas de la otra mitad del país, y que Abelardo no ose “destriparnos” como prometió en campaña. Esperemos que desista de implementar el fracking en Colombia; no queremos que nuestra rica biodiversidad sea arrasada, y nuestras selvas y bosques y páramos, convertidos en tierra inerte inundada de miles de millones de litros de aguas contaminadas como en Vaca Muerta, en la Patagonia Argentina.
Y, por supuesto, esperamos que el feroz Tigre que nos va a gobernar cumpla con su promesa de acabar, en tres meses, con las guerrillas y estructuras armadas que sucesivos gobiernos, desde 1964, no han podido exterminar. Imploramos al más misericordioso de los dioses que la sugerencia de ese ominoso concejal de Medellín, alias El Gury, de bombardear todas las regiones periféricas de Colombia donde gano Cepeda, no sea escuchadas por el espurio presidente electo que hoy tenemos.

Hola todos
Antes de leer este artículo, leí el último sobre el escándalo con Ana Cristina Restrepo e hice mi comentario al respecto sobre la llamada “crisis” que no es otra cosa que la posibilidad de volver a un pasado de guerras civiles que se repiten donde el afán de sofocar las amenazas por la tenencia de la tierra, la dignidad y la autonomia, vuelven a jugar sus fuerzas.
La penetracion cultural imperialista (suena como a primíparo de universidad pública) es tan intensa que hasta el mismo pueblo, al no poder ser gringo, quiere ser mexicano de ahí la permisividad para que el amo entre y haga lo que quiera con el país: desde el fraude electoral, hasta el apoderamiento de todos nuestros recursos para al fin dejarnos con el Halloween y el Blackfriday…

Y todas tinturaditas de monas, lo más hermosas.

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