Un reflejo de su enorme agudeza mental, fue el descubrimiento de que la idea de la certeza es absolutamente innecesaria. Su negación a escoger un bando, a adoptar una posición binaria (lo que es bueno y lo que es malo) sin atender a las exigencias de la complejidad, tiene una dimensión trascendental. Por Alberto Morales […]
No hay altares para tanta gente…
