Daniel Quintero, el alcalde de Medellín, ha caído en la misma trampa. Asume que saldrá incólume de todos los desastres que ha creado y los actos dolosos en los que ha incurrido. Por Alberto Morales Gutiérrez Tengo una amiga, psiquiatra ella, muy brillante por demás, que me regaña con cariño cuando refiero, eventualmente, “diagnósticos clínicos” […]
¡Esos caraduras!
